ACR necesitan financiamiento público y nuevas fuentes de recursos para garantizar su gestión, advierten especialistas
- Durante el III Congreso Nacional de ACR, representantes de gobiernos regionales y especialistas plantearon combinar presupuesto público con mecanismos como los Merese, bonos de biodiversidad y alianzas con el sector privado.
miércoles
9 de septiembre, 2026

Foto: Diego Pérez / SPDA
Garantizar recursos para la gestión de las áreas de conservación regional (ACR) requiere asegurar un presupuesto público básico y, a partir de este, diversificar las fuentes de financiamiento de acuerdo con las características de cada territorio. Esta fue una de las principales ideas planteadas durante el tercer día del III Congreso Nacional de Áreas de Conservación Regional, que se desarrolla en Cusco.
La jornada reunió a representantes de gobiernos regionales, entidades nacionales, organizaciones y especialistas, quienes analizaron los retos para fortalecer la gobernanza territorial y la sostenibilidad de las ACR, en cuatro bloques temáticos: gobernanza territorial, sostenibilidad económica y financiera, cooperación internacional y bioeconomía.
Gobernanza y economías sostenibles
En el bloque de gobernanza territorial se abordaron temas como la conectividad funcional y los mosaicos de conservación, la articulación entre gobiernos regionales y locales, y experiencias de gobernanza de aguas transfronterizas. También se resaltó el papel de los sistemas regionales de conservación para mejorar la gestión de las ACR.
En ese sentido, Luis Augusto Garrido, representante del Gobierno Regional de Huánuco, planteó cuatro propuestas para fortalecer estos sistemas: institucionalizar un espacio permanente de debate técnico, actualizar la guía técnica del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) de 2014 con las lecciones aprendidas en la última década, elaborar lineamientos nacionales que respeten la autonomía regional, y establecer una agenda permanente que articule a la red de ACR con el Ministerio del Ambiente (Minam), el Sernanp y la cooperación internacional.
Asimismo, se planteó que la conservación puede generar oportunidades económicas para las poblaciones vinculadas a estos territorios. En el bloque de bioeconomía se presentaron experiencias sobre fondos concursables para la gestión de las ACR, negocios verdes y bioemprendimientos, y el desarrollo de turismo sostenible como fuente de ingresos para las economías locales.
Sostenibilidad financiera para las ACR
Durante el bloque dedicado a la sostenibilidad económica y financiera, se destacó que los recursos públicos deben constituir la base para garantizar funciones esenciales como el control y la vigilancia. A partir de esta base financiera, se planteó la necesidad de desarrollar mecanismos complementarios que permitan cerrar las brechas existentes y responder a las particularidades de cada ACR.
Entre las experiencias presentadas estuvieron los avances en sostenibilidad financiera del ACR Choquequirao, en Cusco, y el uso de mecanismos de retribución por servicios ecosistémicos (Merese) en San Martín. También se abordaron los bonos de biodiversidad y la necesidad de dimensionar la brecha financiera que enfrentan las ACR para una gestión efectiva.
Margarita Medina Müller, representante de Andes Amazon Fund (AAF), destacó la importancia de establecer una base de financiamiento público y, a partir de ella, identificar mecanismos adecuados para cada territorio.
«El presupuesto público es el piso para garantizar el funcionamiento mínimo de control y vigilancia para las ACR. A partir de ello, se debe construir un portafolio de proyectos de acuerdo con las potencialidades de cada territorio. No todas las ACR tienen potencial turístico, por lo que es fundamental contar con investigación científica que permita identificar sus servicios ecosistémicos y, sobre esa base, definir mecanismos innovadores de financiamiento», señaló Medina.
Alianzas frente a un escenario de menor cooperación
El financiamiento también fue abordado ante un contexto de reducción y reorientación de los fondos de cooperación internacional, en un escenario donde la crisis climática global y otras prioridades globales podrían afectar los recursos destinados a la conservación. En el bloque de cooperación internacional se presentó, además, el Marco Global de Biodiversidad y el NBSAP Accelerator Partnership como espacios que podrían abrir nuevas oportunidades de financiamiento para las ACR.
Ante este panorama, se planteó fortalecer las alianzas entre gobiernos regionales, organizaciones y sector privado. Luis Espinel, representante de Conservación Internacional, sostuvo que las empresas presentes en los territorios donde existen ACR pueden convertirse en aliados, por ejemplo a través de obras por impuestos para construir puestos de control y cubrir otras necesidades de gestión.
«Las ACR son a perpetuidad», señaló Espinel, quien remarcó que los gobiernos regionales permanecen en el territorio más allá de los periodos de gestión, por lo que deben liderar una mirada de largo plazo para sumar esfuerzos.
Las discusiones forman parte de la construcción de propuestas que serán incorporadas a los acuerdos del III Congreso Nacional de ACR.
Clausura y próxima sede del Congreso Nacional de ACR
El encuentro culminará este miércoles 9 de setiembre con la presentación y suscripción de la Declaración del Cusco y la transferencia de la presidencia de la Red Nacional de ACR al Gobierno Regional de Cusco. La jornada de clausura incluirá también la elección y el anuncio de la sede del IV Congreso Nacional de ACR, que se realizará en 2027.










