El Niño comenzó y existe una alta probabilidad que alcance un nivel “muy intenso”
- Informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó que este fenómeno inició en junio y podría prolongarse hasta enero de 2027.
viernes
12 de junio, 2026

Foto: Jaime Tranca / SPDA
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó este jueves 11 de junio que el fenómeno El Niño ya comenzó, y este se puede intensificar hacia finales de año, e incluso hasta enero de 2027.
El reporte señala que «durante el último mes se desarrollaron condiciones propias de El Niño», tal como lo indican las temperaturas de la superficie del mar por encima del promedio en el Pacífico, y agrega que «existe un 63% de probabilidades de que se produzca un fenómeno muy intenso entre noviembre y enero, el cual se situaría entre los episodios más fuertes registrados desde 1950».
Asimismo, explica que es posible que las temperaturas de la superficie marítima excedan los 2 grados centígrados sobre lo usual en su área de impacto en el Pacífico. Cabe resaltar que la oficina meteorológica declara la formación de este fenómeno cuando las temperaturas en el Pacífico ecuatorial están 0.5 grados centígrados por encima del promedio por «varios meses consecutivos».
La llegada de El Niño coincide además con el informe de la Organización Metereológica Mundial (OMM), que en mayo de este año emitió un informe donde resaltó un “aumento de las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en la zona centroriental del Pacífico ecuatorial, lo que indica un calentamiento continuado de las aguas que puede favorecer la instauración de un episodio de El Niño”.
“Los pronósticos estacionales más recientes de los Centros Mundiales de Producción de la OMM muestran un marcado cambio en la situación imperante hacia condiciones características de El Niño. Así, la probabilidad de formación de un episodio de El Niño entre junio y agosto de 2026 es del 80 %”, indicó en su momento la OMM.

Foto: Andina
Consecuencias
La agencia NOAA explicó que para países como Estados Unidos, esto implica condiciones más secas y un invierno más cálido de lo usual, aunque también implicará más tormentas en el sur. Los vientos de El Niño también suponen una posibilidad mayor de ciclones tropicales en el Pacífico, aunque una menor probabilidad de huracanes en el Atlántico.
También señaló que El Niño provoca cambios a escala mundial en los vientos y los patrones de lluvias, así como condiciones meteorológicas erráticas. Los científicos temen que agregue temperatura a un planeta que ya se está calentando debido a la quema de combustibles fósiles, y que amplifique los eventos meteorológicos extremos.
En el caso de Perú, este fenómeno está asociado a incremento de lluvias en el norte, lo cual causa inundaciones que destruyen campos de cultivo, carreteras, puentes y viviendas. En el sur, El Niño produce sequías intensas que afectan la disponibilidad de agua para la agricultura y el consumo humano.
Sobre este fenómeno, a principios de enero, la Iniciativa MAP (que evalúa el estado de la región sur de la Amazonía de Perú, Bolivia y Brasil) advirtió una posible sequía severa. A través de un informe, resaltó que históricamente los impactos de El Niño en la región han ocasionado sequías más intensas e indirectamente favorecido incendios forestales, como ocurrió en 1997-98 (muy fuerte), 2015-16 (muy fuerte) y 2023-24 (fuerte).
En el caso de los incendios forestales, señaló MAP, estos eventos estuvieron asociados a altos niveles de contaminación del aire por humo, y su impacto podría estar reduciendo la esperanza de vida en la región entre 2 y 3 años por persona, lo cual representa una crisis de salud pública.
Por otro lado, indicó que el calentamiento global también está dejando estragos, ya sea secando ambientes o transportando lluvias más intensas. “Por ejemplo, en la región MAP, la temperatura media anual de 1998, durante un El Niño muy fuerte, fue medio grado menor que la registrada durante un El Niño fuerte en 2024. El calentamiento global está actuando como intensificador de los impactos de los eventos El Niño”, indica el informe.



