Ley establece uso de inteligencia artificial para protección de vicuñas ante caza furtiva
- Norma señala que las autoridades deben implementar un sistema de monitoreo especializado, con el uso de drones, para detectar actividades sospechosas que pongan en peligro a esta especie que representa la diversidad de nuestra fauna.
miércoles
3 de junio, 2026

Foto: Serfor
La vicuña es uno de los cuatro camélidos andinos que habitan en nuestro territorio, y por su importancia histórica y cultural es la representante de nuestra fauna silvestre en el escudo nacional. Pese a su importancia, solo algunas décadas atrás estaba rumbo a la extinción, pero -gracias a esfuerzos de diversos sectores- se recuperó. Hoy, el Perú tiene el mayor número de vicuñas en el mundo (más de 360 mil, según el último censo), aunque aún existen diversas amenazas.
Además de las enfermedades como la sarna, y los efectos del cambio climático que acentúan las sequías y reducen la disponibilidad de pasto, la vicuña está amenazada por personas que la cazan para extraer su cotizada lana. Ante ello surge la necesidad de fortalecer su protección a través de los organismos correspondientes y la población que se beneficia de esta especie.
En ese sentido, a fines de mayo se promulgó la Ley 32615, norma que establece el uso de la inteligencia artificial (IA) para la protección de la vicuña y la prevención de su caza furtiva. El objetivo es detectar patrones de comportamientos sospechosos y alertar en tiempo real a los guardaparques y a las autoridades sobre presuntas actividades ilegales que amenacen a este camélido.
[Ver además►La vicuña: el camélido andino que se salvó de la extinción]

Foto: Serfor
¿Cómo funcionará?
Según esta ley, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), en coordinación con los gobiernos regionales, las municipalidades y las comunidades campesinas, y con el apoyo de la Policía Nacional del Perú (PNP), promoverá la implementación de sistemas de vigilancia en zonas de riesgo para esta especie, mediante el uso de cámaras inteligentes de reconocimiento facial o de reconocimiento biométrico de animales y personas, así como de drones y sensores.
Asimismo, con el apoyo del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), centralizará en un sistema de inteligencia artificial los datos obtenidos de sensores, cámaras, drones y otros dispositivos que permitan realizar escenarios prospectivos y análisis predictivos sobre posibles focos de caza furtiva en áreas de conservación de vicuñas.
El monitoreo de datos permitirá detectar movimientos sospechosos y realizar un seguimiento en tiempo real de las vicuñas en las áreas de conservación. Los datos recabados, además, serán accesibles para las autoridades competentes nacionales, regionales, locales y comunales encargadas de la protección de las vicuñas.
Capacitación y concientización
La norma especifica que los gobiernos regionales y locales, con la asistencia técnica del Serfor, implementarán programas de capacitación tecnológica dirigidos a los guardaparques y a las comunidades campesinas para el uso adecuado de las herramientas tecnológicas en monitoreo y control para la protección de la vicuña.
A su vez, los gobiernos regionales y locales realizarán campañas de concientización sobre la importancia de la vicuña en los ecosistemas andinos, sobre su estado de conservación y sobre los riesgos asociados con la caza furtiva.
La ley, que tendrá el apoyo de la cooperación internacional, debe contar con un reglamento y este debe ser aprobado en un plazo no mayor de sesenta días calendario contados a partir de su entrada en vigor.
Origen de la norma
La Ley 32615 fue resultado de los proyectos legislativos 8185, 8224 y 10219, presentados por la legisladora Katy Ugarte. Según la congresista, esta propuesta nació a partir de la matanza de más de cien vicuñas ocurrida en la provincia de Chumbivilcas (Cusco), en agosto de 2023.
“La vicuña no es solo una especie protegida, es un símbolo de identidad nacional y un recurso vital para las comunidades campesinas que conviven con ella. Con esta ley, el Estado le dice a los cazadores furtivos que la impunidad tiene los días contados”, señaló la congresista.
Según Ugarte Mamani, con esta norma “el Perú se coloca a la vanguardia regional en el uso de innovación tecnológica para la conservación de fauna silvestre. La ley beneficia directamente a las comunidades campesinas dedicadas al manejo sostenible de la vicuña, a los gobiernos regionales con competencias en conservación, y al país en su conjunto, al garantizar la continuidad de una especie emblemática de los Andes peruanos”.
“La tecnología debe estar al servicio de la protección de nuestra biodiversidad. No podemos permitir que la caza furtiva siga atentando contra una especie que es símbolo del Perú”, afirmó la legisladora.



