¿Por qué el Gobierno de Colombia decidió sacrificar 80 hipopótamos? ¿Cómo lo hará?
- Ejemplares fueron llevados a Colombia para la colección privada del narcotraficante Pablo Escobar, a principios de la década de 1980. De cuatro ejemplares, aumentaron a unos 200, y la cifra llegaría a mil en el 2035.
- Según el Ministerio de Ambiente de Colombia, el crecimiento descontrolado de hipopótamos afecta la calidad del agua y a otras especies nativas como el manatí y la tortuga de río.
martes
14 de abril, 2026

Foto: Gobierno de Colombia
A principios de la década de 1980, cuatro hipopótamos (un macho y tres hembras) llegaron a Colombia desde un zoológico de Estados Unidos. El destino exacto fue la hacienda Nápoles, en el municipio de Puerto Triunfo, departamento de Antioquia, cuyo dueño fue Pablo Escobar, el conocido narcotraficante que ideó en este lugar su propia colección de animales exóticos.
Tras la muerte de Escobar, los hipopótamos (Hippopotamus amphibius) huyeron del lugar y se produjeron sin control. En la actualidad, el número de ejemplares es más de 200, y la mayoría se concentra en la cuenca del río Magdalena, expandiéndose desde la Hacienda Nápoles e Isla del Silencio. Y según estimaciones, el número podría llegar a 500 en el 2030, y cerca de mil en 2035.
Según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, los hipopótamos fueron declarados oficialmente como especie exótica invasora en 2022, debido a los impactos negativos que generan sobre los ecosistemas, especialmente en la calidad del agua y en especies nativas como el manatí y la tortuga de río.
Por esta razón, Colombia aprobó sacrificar unos 80 hipopótamos, con el fin de implementar medidas urgentes que buscan proteger la biodiversidad, reducir riesgos para las comunidades y frenar el crecimiento acelerado de esta especie invasora. Esto se realizará, advirtió el Gobierno, incorporando por primera vez un protocolo técnico de eutanasia como parte de una estrategia integral basada en evidencia científica.
“Para reducir la población de hipopótamos hay dos caminos: la translocación y la eutanasia. Esta última es una medida técnica, que hace parte de lo que la ciencia nos pide hacer cuando no es posible la translocación. Hoy estamos anunciando un protocolo de eutanasia para que las autoridades ambientales puedan implementarlo con el acompañamiento de institutos científicos, porque sin esta acción es imposible controlar el crecimiento de la especie”, aseguró la ministra de Ambiente, Irene Vélez Torres.
El Plan para la Prevención, Control y Manejo del hipopótamo, que incluye protocolos técnicos para la reducción de la población y el control de su distribución geográfica, implicará una inversión de 2 millones de dólares, agregó la ministra.
“Estamos apostándole a un plan de choque de forma tal que podamos rápidamente comenzar a inclinar la curva. De acuerdo con las estimaciones y el modelo inicial, lo que habíamos visto es que lo recomendado por los técnicos en el año 2022 era que se pudieran reducir, sustraer de los ecosistemas al menos 33 especímenes por año. Hay entonces un rezago y con estos recursos quisiéramos apostarle por lo menos a la mitad de los individuos que hoy podemos estimar que existen en los ecosistemas”, explicó Vélez Torres.
Translocación, medida con limitaciones
El Gobierno colombiano también anunció que se han adelantado diversos diálogos con países para estudiar la viabilidad de translocar algunos individuos. Sin embargo, esta alternativa ha sido explorada sin éxito con siete países: Ecuador, Perú, Filipinas, India, México, República Dominicana y Sudáfrica, debido a barreras legales, técnicas y presupuestales para su desarrollo.
En el caso de México, a pesar de contar con la intención de un santuario de recibir a 10 individuos, la autoridad ambiental del país manifestó una restricción legal para la importación de especies invasoras.
Con Filipinas se había presentado manifestación de interés por 15 individuos, pero el Ministerio de Ambiente autorizó el traslado de cinco y el zoológico que iba a recibirlos desistió por los costos elevados.
Respecto a India, a través de los canales diplomáticos se logró contacto con el Gobierno de este país el pasado 9 de abril de 2026. Se está a la espera de respuesta.
Además del alto costo de la operación y la limitada capacidad de zoológicos en el mundo, se suma la baja diversidad genética de la población de estos hipopótamos, que ya presenta deformaciones asociadas a la endogamia, al descender solo de cuatro individuos.

Foto: Gobierno de Colombia
¿En qué consiste el protocolo para la eutanasia?
El protocolo desarrollado por el Ministerio de Ambiente establece dos modalidades: eutanasia química y física. La eutanasia química se realizará mediante el aislamiento de cada individuo a través de un proceso de ceba, sedación y administración de medicamento hasta su fallecimiento. Por otro lado, la eutanasia física se desarrollará en caso de que el procedimiento químico no se logre desarrollar por temas logísticos o de acceso al territorio donde están presentes los animales.
La elaboración del protocolo de eutanasia, según el Gobierno colombiano, determinó altos estándares sanitarios que garantizan el bienestar del animal en su disposición final, trazabilidad del proceso, bioseguridad y protección del recurso hídrico y de acuíferos.
Asimismo, agregó que las verificaciones realizadas por expertos incluyeron el análisis de diferentes alternativas que permitieran la protección de ecosistemas, la reducción en la procreación de los animales y su control. Entre estas se estableció la posibilidad de realizar un aislamiento físico en un área delimitada hasta la muerte natural del individuo dada la ausencia de depredadores naturales.
Esta alternativa implica la esterilización de todos los individuos, lo que incrementa significativamente los costos. Además, requiere infraestructura robusta, dado que un hipopótamo puede ser casi tres veces más grande que una vaca, y podría generar riesgos de hacinamiento.



