La mitad de los niños del mundo vive bajo múltiples amenazas climáticas, advierte Unicef
- El organismo de Naciones Unidas señala que casi todos los niños del planeta están expuestos al menos a un peligro climático y 1100 millones enfrentan tres o más al mismo tiempo.
viernes
19 de junio, 2026

Foto: Jaime Tranca / SPDA
Un reciente informe publicado por Unicef, advierte que casi la mitad de los niños del mundo, unos 1100 millones, viven expuestos a por lo menos tres peligros climáticos superpuestos, mientras que casi el total enfrenta al menos uno de esos peligros. Además, más de cuatro millones podrían estar expuestos hasta a seis amenazas al mismo tiempo.
“La vida de los niños sigue siendo trastornada por el impacto de las olas de calor, los incendios forestales, las sequías y las inundaciones”, aseguró la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell.
El informe analiza ocho riesgos climáticos frecuentes: inundaciones costeras, sequías, calor extremo, incendios, olas de calor, inundaciones fluviales, tormentas de arena y polvo, y tormentas tropicales. Además, estudia dos amenazas que no son exclusivamente climáticas, pero que se agravan con el cambio climático: la contaminación del aire y la malaria.
Riesgos climáticos
Según Unicef, la combinación más extendida de riesgos es la de sequía, calor extremo y olas de calor. Más de 296 millones de niños viven en zonas expuestas a esos tres peligros al mismo tiempo. La segunda combinación más común, sequía, calor extremo y tormentas tropicales, afecta a más de 115 millones de niños.
El informe explica que estos fenómenos no actúan por separado, ya que una sequía puede destruir cosechas, aumentar la inseguridad alimentaria, secar la vegetación y alimentar incendios. Por otro lado, las inundaciones pueden contaminar fuentes de agua, destruir escuelas y hospitales, desplazar familias y favorecer la propagación de enfermedades.
Para un niño, agrega el organismo internacional, las consecuencias pueden durar mucho más que el desastre. “Una escuela cerrada por una tormenta o una inundación significa clases perdidas. Una fuente de agua contaminada puede convertirse en enfermedad. Una familia desplazada puede perder los espacios donde los niños se sentían seguros”, señala el organismo de Naciones Unidas.
Unicef estima que 1800 millones de niños están expuestos a sequías, 1500 millones a olas de calor, 1200 millones a calor extremo, 662 millones a tormentas tropicales y 337 millones a inundaciones fluviales.
Además, casi todos los niños del mundo viven en zonas donde se detectan contaminantes atmosféricos, y 1000 millones están expuestos a la malaria, una enfermedad muy sensible a las condiciones climáticas.
Niños de América Latina y el Caribe
El informe indica que en América Latina y el Caribe, 59 millones de niños están expuestos a por lo menos tres peligros climáticos superpuestos. La región enfrenta especialmente riesgos asociados a sequías, calor extremo e inundaciones.
Según Unicef, 126 millones de niños están expuestos a calor extremo 170 millones a sequía meteorológica, 91 millones a sequía agrícola, 42 millones a inundaciones fluviales y 11 millones a inundaciones costeras.
Brasil y México aparecen entre los países con mayores números absolutos de niños expuestos a múltiples amenazas climáticas, en parte por el tamaño de sus poblaciones infantiles.
En países más pequeños, el riesgo puede sentirse de manera más concentrada. En Suriname, más del 75 % de los niños vive en zonas expuestas a inundaciones fluviales, mientras que en Guyana la proporción supera el 50 %.
“Este análisis puede ayudar a los gobiernos y a los responsables de la toma de decisiones a planificar mejor e invertir de manera más eficaz en servicios resilientes”, dijo Catherine Russell. “Cuando fortalecemos los sistemas de salud y educación, y mejoramos la infraestructura pensando en los niños, los protegemos de las amenazas climáticas actuales y ayudamos a asegurar su futuro”.
Unicef también pide que los niños, niñas y jóvenes puedan participar de forma significativa en las decisiones climáticas que afectan sus vidas.
Finamente, el informe advierte que, sin medidas urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, los peligros climáticos serán más frecuentes y severos, pondrán más presión sobre los presupuestos y sistemas públicos, y amenazarán cada vez más la salud, la educación y la supervivencia de millones de niños.



