Valle de Lurín: se mantiene incertidumbre por cambio de zonificación

Parte del valle de Lurín, espacio que podría sufrir un cambio de zonificación.

  • Organizaciones sociales esperan que la Municipalidad de Lima y el Instituto Metropolitano de Planificación tomen en cuenta una propuesta más ambiental y descarte el cambio de la zona para usos industriales, residenciales y comerciales.

Por Luis Chacón

 

Aún no se tiene certeza sobre el cambio de zonificación del valle de Lurín, propuesta presentada por la Municipalidad de Lurín el 29 de julio de 2020 y que fue aprobada por el Concejo de regidores de la Municipalidad de Lima a los pocos días (5 de agosto de 2020). Organizaciones sociales insisten en una propuesta más ambiental y piden a las autoridades descartar un cambio que afectaría, aún más, la zona en mención.

Como se recuerda, el 3 agosto de 2020, las organizaciones “Plataforma Mi Ciudad”, “Foro Ciudades para la Vida” y el grupo “CONURB”, de la Pontificia Universidad Católica, presentaron un pronunciamiento en representación de más 30 instituciones y con más de 200 firmas de especialistas que se oponen al cambio de zonificación del valle de Lurín para usos industriales, residenciales y comerciales.

En el documento se hace hincapié sobre este significativo cambio que “afectaría gravemente el paisaje, los humedales y las tierras agrícolas del último valle verde de Lima en el entorno del Santuario de Pachacamac y del futuro Museo Nacional de Arqueología, actualmente en construcción”.

A este pronunciamiento se suma el documento publicado por el Colegio de Arquitectos del Perú, donde se solicita a la Municipalidad Metropolitana de Lima no aprobar el Proyecto de Reajuste Integral de Zonificación del Valle de Lurín y del Distrito de Lurín y pide, más bien, un “amplio debate” para lograr una propuesta más acorde con una visión de desarrollo urbano sostenible.

[Ver además ► Organizaciones sociales solicitan a la Municipalidad de Lima no cambiar zonificación del valle de Lurín]

Tras seis meses de seguimiento a este caso, Liliana Miranda, directora de “Foro Ciudades por la Vida”, cuenta que recientemente se han realizado reuniones virtuales con la Municipalidad de Lima, a fin de conocer las opiniones de otras instituciones y plantear propuestas que sean más beneficiosas para el valle de Lurín.

Desde el Ministerio del Ambiente (Minam), la respuesta sobre el caso ha sido descartar cualquier responsabilidad sobre la protección de los humedales de la zona y ha precisado que esto compete a la Municipalidad de Lurín, postura que no comparte Miranda, aunque confía en que desde el Ministerio de Vivienda y otras organizaciones como Indeci, los manifiestos sean en contra del cambio de zonificación.

“Discrepo con la fórmula de análisis. Creo que tendrían más competencias, porque es un humedal y deberían tomar una posición más fuerte de fiscalización a la Municipalidad de Lurín y de Lima, aunque, al menos, precisan las competencias. Están diciendo que es responsabilidad de Lurín. Ellos no pueden opinar sobre un cambio de zonificación. En el caso del Ministerio de Vivienda también estarían en contra del cambio de zonificación (…) Nos queda la opción de la respuesta de Indeci”, indica la especialista.

VER AQUÍ INFORME DEL MINAM

Desde la Municipalidad de Lurín, el acalde Jorge Marticorena insiste en el cambio de zonificación. En una reciente entrevista para Gestión, el burgomaestre manifestó que se deberían excluir las áreas más controversiales e impulsar los grandes proyectos inmobiliarios en el distrito. “El crecimiento natural de Lima continuará por el sur”, precisó.

Para Anna Zucchetti, directora de la plataforma “Mi Ciudad”, desde el municipio de Lurín no se toma en cuenta que el mencionado valle representa una totalidad que no puede ser “fragmentada”, tomando en cuenta zonas menos “sensibles” donde se proceda a realizar el cambio de zonificación.

“La municipalidad de Lurín dice que esto no puede detenerse y que el reajuste de zonificación podría proceder con áreas no sensibles, pero no sabemos para ellos cuáles son las zonas más sensibles porque ese valle, con el paisaje, santuario y tierras agrícolas y lomas, es un gran corredor de naturaleza y de verde productivo que no se puede fragmentar en piezas. Sus valores ambientales y paisajísticos deberían mantener cierta integridad del territorio”, señala Zucchetti.

Foto: Andina

Lo más perjudicial 

Consultada sobre el mayor daño que representaría el cambio de zonificación del valle de Lurín, Anna Zucchetti destaca no solo la pérdida de un paisaje ambiental y cultural, sino los impactos en el caso del abastecimiento de agua y los desagües.

“El mayor impacto es la pérdida de un paisaje ambiental y cultural de gran valor que es todo el paisaje alrededor del santuario de Pachacamac y la red de sitios arqueológicos que hay en el valle, que es un paisaje verde productivo, existe desde antes cientos de años y podría ser un gran espacio abierto con sus lado público y privado, un gran espacio de escala metropolitana. Con el cambio de zonificación parcial y con cambios informales lo destruimos. Se pierde una gran oportunidad y después habría más impactos como el caso del agua. Es probable que empeoren las redes de servicio. El desagüe de Lurín, en Arica, ha colapsado varias veces. Todo el desagüe industrial, así como el tema de la contaminación de la playa de San Pedro. Unos cambios así de uso del suelo se hacen de forma paralela a la planificación de los nuevos servicios y esto no hay”, indica Zucchetti.

[Ver además ► Denuncian afectación a los humedales de Lurín por parte de empresa inmobiliaria]

Quien también resalta la importancia de este tema es Liliana Miranda, y además considera que Sedapal debería formar parte de un comité de gestión sobre el caso de Lurín, debido a que la situación del agua en el valle es de “emergencia”.

“Debe haber agua en la población y, para que haya agua, deberían reubicarse las industrias, porque son estas las que agotan los pozos. Tienen pozos de 20, 30, 40 metros y la población tiene pozos de 7 metros y no sale agua. Se han asentado industrias ilegalmente y no se quieren trasladar a un área industrial, ellos quieren que se vaya la población y quieren que la zonificación sea industrial y comercial. Esa zonificación afecta a la población residente, ellos deben quedarse y con la salida de la industria, sus pozos volverán a funcionar, aunque contaminados, habrá que colocarse filtros”, comenta Miranda.

La directora del “Foro Ciudades por la Vida” también considera que este cambio que se pretende hacer “sobre la base de intereses sin ninguna justificación de nada”. Para Miranda es como si se cambiara el color del mapa y con esto se regle la zonificación a un empresario o alguien dueño de ese terreno para que pueda venderlo ante la oferta de algún centro comercial, por poner un ejemplo.

La propuesta más sostenible

A través de plataformas como Periferia, algunas organizaciones que se oponen al cambio de zonificación del valle de Lurín han presentado una propuesta que se engloba con la creación del Parque Rural y Cultural Metropolitano. “Que Lima tenga este parque para toda la ciudad y que sea financiado como un fidecomiso y mecanismo de redistribución de servicios ambientales”, comenta Liliana Miranda.

Anna Zucchetti, explica que esta propuesta va de la mano del plan metropolitano de desarrollo urbano para Lima. Para ello es necesario suspender el proceso de cambio de zonificación, crear una mesa de trabajo y plantear estrategias y herramientas innovadoras.

“La zonificación nos permite otorgar ciertos usos legítimos sobre el suelo y muchas veces estos no se respetan y el control urbano es débil, por lo que se requieren otros instrumentos para que la zonificación se respete y el valle se conserve. Con la creación del fidecomiso (plusvalía de suelo) de los diversos proyectos industriales e inmobiliarios que hay en la zona se puede financiar las operaciones de conservación y puesta en valor del valle”, explica.

Desde Actualidad Ambiental intentamos comunicarnos con la Municipalidad de Lima, pero desde el área de prensa no se obtuvo una respuesta favorable. Hasta el cierre de la nota tampoco se logró una respuesta desde el Instituto Metropolitano de Planificación.

hace 20 años empezamos a defender el valle de Lurín-Pachacámac. hoy, el debate y la pelea entre convertirlo en el sucio…

Publicado por Periferia en Viernes, 22 de enero de 2021



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