INIA solicitó derecho de propiedad de 89 variedades vegetales que pertenecerían a los agricultores de ande

En entrevista con Actualidad Ambiental TV, el director del Programa Internacional y de Biodiversidad, Manuel Ruiz, informó que el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) ha solicitado derechos de propiedad a través del pedido de Certificados de Obtentor sobre 89 variedades vegetales, de las cuales más de 50 solicitudes se refieren a variedades de papas que serían “propiedad” de los agricultores del ande.

Manuel Ruiz, habló sobre las implicancias de este pedido y de lo que significaría para los agricultores peruanos que han desarrollado cultivos, heredando una agricultura milenaria.

El abogado también habló sobre la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV) y sus implicancias en nuestro país.

La UPOV fue creada por el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales. El Convenio fue adoptado en París en 1961, y fue revisado en 1972, 1978 y 1991.

“Antes del año 1992, estaban prohibidas las patentes y los derechos y propiedad intelectual de las formas de vida, sobre semillas, sobre innovación biotecnológica. Eso cambió en el año 1993, cuando en Perú se aprobó una decisión precisamente para proteger lo que son obtenciones vegetales, una suerte de patente orientada a variedades vegetales muy particulares”, señaló el especialista.

Ruiz también destacó que en nuestro país existen diversas innovaciones vegetales, promovidas por el INIA, así como de organizaciones como el Centro Internacional de la Papa (CIP) (http://www.cipotato.org/) que puso a disposición del INIA material filogenético de variedades de papa, y además existe una historia milenaria de pequeños agricultores que han conservado y desarrollado esas variedades nativas, pero no se les está dando el reconocimiento debido.

PAPA NATIVA

El abogado de la SPDA señaló que en el Perú ya existe un registro nacional de papa nativa, manejado por el INIA. “Fue creado (el registro) con la idea de que los cultivos nativos pudieran ser registrados y reconocidos y no ser objeto de patentes, de derechos individuales o monopólicos y que pudieran ser reconocidos por la sociedad en su conjunto”, dijo.

“Este registro debe bastar la menos para proteger esos derechos, por lo menos en el caso de los cultivos nativos, salvo que hubiese una mejora sustantiva en las variedades, cosa que aparentemente no se da en estos casos”, agregó Ruiz.

Ruiz Müller también habló sobre la adaptación al cambio climático a través de sus conocimientos tradicionales; agrobiodiversidad, cultivos nativos y derechos de propiedad; entre otros.



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