Decano del Colegio de Arquitectos: Hay exceso de optimismo frente a costos de reconstrucción

Foto: ANDINA/Oscar Farje

Debido al momento de desastres que atraviesa el país, el Colegio de Arquitectos del Perú (CAP) emitió recientemente un Pronunciamiento Institucional en el que reafirmó su “misión de contribuir a resolver los problemas nacionales vinculados al territorio y sus ciudades”. Actualidad Ambiental conversó al respecto con el Arq. Arturo Yep Abanto, Decano Nacional del CAP.

Cuando superemos esta etapa de emergencia, se va a tener que iniciar el proceso de reconstrucción. ¿Cree que el país cuenta con los recursos para afrontar los requerimientos de esta infraestructura?
Nos ha sorprendido que el Presidente haya dicho que el país tiene los recursos para afrontar la reconstrucción y los requerimientos de los Juegos Panamericanos. Es una noticia poco usual en el Perú, donde se ha hablado siempre de la escasez de recursos. Hoy, sorprendentemente, hay recursos para todas las obras, incluyendo el aeropuerto de Chincheros. Me doy cuenta de que el exceso de optimismo del Presidente le ha hecho señalar que sí nos alcanza para la reconstrucción, pero no ha previsto que el impacto de la naturaleza todavía no ha terminado y no se sabe con certeza la magnitud de los daños ocasionados.

En su pronunciamiento, el CAP se compromete a una serie de actividades, ¿en qué medida las puede cumplir?
La norma señala que en los planes urbanos se debe incorporar la gestión de riesgo. La formulación de estos planes está a cargo de las municipalidades, por lo que son ellas las que deben convocar para actualizarlos. Los arquitectos participamos como equipo profesional en estas iniciativas, pero si las municipalidades no actualizan sus planes urbanos no es posible participar.

Entonces, hasta el momento, lo que han hecho es un ofrecimiento.
Claro. Ahora corresponde hacer el ofrecimiento para poder tener una respuesta de los organismos municipales y regionales. Como se suele hacer, hemos remitido también la carta al COEN y hemos tenido una conversación con el general Jorge Chávez, quien ha señalado que, en su momento, nos va a pasar una invitación para reunirnos. En el CAP tenemos un cuerpo de asesoramiento en planificación urbana, determinación de áreas para la relocalización de poblaciones, proyección de viviendas temporales, entre otros, y podemos alcanzar esta información.

En su comunicado sostienen que estos desastres no son naturales, sino producto de errores humanos. En ese caso, ¿en quién recae la mayor responsabilidad?
La responsabilidad es compartida por el Estado: en su marco normativo, la parte Ejecutiva, así como los gobiernos regionales y municipales. El daño de la infraestructura tiene un alcance multisectorial, aunque reconozco también que hay una parte también de responsabilidad que tiene que ver con los mismos arquitectos.

Arq. Yep, Decano Nacional del CAP

¿La ciudadanía no tiene responsabilidad?
La responsabilidad de la ciudadanía tiene que ver con la ocupación informal de las zonas vulnerables. Ahora, si es que se han ubicado en zonas previstas para la ocupación residencial en la zonificación, a pesar de ser inundables o estar al lado de los ríos, la responsabilidad es compartida entre la municipalidad y los equipos técnicos que elaboraron estos planes.

Si bien estamos viendo las consecuencias de la falta de prevención y planificación, ¿cómo evalúa la reacción del gobierno para afrontar la emergencia?

Tenemos que reconocer que es muy importante que sea el Consejo de Ministros quien ha asumido el Comité de Emergencia Nacional. La forma en que los ministros se han distribuido en las diferentes regiones muestra la preocupación de que haya una gestión del Ejecutivo muy cercana, por encima de los gobiernos regionales y municipalidades, que vemos que tienen muy poca actuación. Aunque el desastre ha sobrepasado los cálculos previstos, me parece que el hecho de que los ministros estén coordinando estas actividades es una respuesta adecuada a la emergencia.

Hay un video circulando en las redes sociales en el que aparece el presidente de Ecuador diciendo que, si bien su país pudo haber estado expuesto al mismo nivel de desastre, la afectación no ha sido la misma, gracias una adecuada gestión de planificación y prevención. ¿La situación de ambos países es comparable?
Si bien el nivel de precipitación en Ecuador ha sido menor, es cierto que ellos han construido una infraestructura que ha permitido que se canalicen las aguas excedentes, a través de una suerte de aliviaderos y canales, y nosotros no. De todas formas, es interesante que en esta oportunidad no hayamos escuchado noticias de daños graves en Sechura o Paita, que fueron muy afectados por El Niño años anteriores. ¿Por qué razón? Pues en aquellas ciudades sí se construyeron estas vías-canal y aliviaderos que menciono. Durante la época de seca, las vías-canal funcionan como avenidas de circulación vehicular y peatonal, pero en la época de lluvias permiten que las aguas corran hacia los aliviaderos y se evacúen. Si se hacen canales de drenaje, aunque caiga mucha agua, esta no se queda dos días o más, como ha sucedido.

 



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