Consejo Episcopal Latinoamericano reclama por protección de pueblos que habitan en la Amazonía

El crecimiento económico extractivista, el crecimiento económico bio-ambiental latente y el crecimiento urbano vertiginoso, son las tres principales amenazas contra la Amazonía y sus habitantes que postuló el teólogo argentino Lucio Florio en el III Encuentro Regional sobre Amazonía llevado a cabo Manaus, Brasil en octubre pasado. Él es miembro del Departamento de Justicia y Solidaridad (Dejusol) del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).

Florio opina que los tres escenarios comparten las mismas amenazas: deforestación, contaminación de ríos y biomasa, desplazamientos de los pueblos indígenas y aniquilamiento de la biodiversidad.

El modelo de crecimiento económico extractivista sostiene que la Amazonía es una fuente inagotable de recursos naturales renovables y no renovables para su explotación tanto por las industrias extractivas (petróleo, gas, minerales, madera, agua) como para la expansión agrícola (agronegocios, comodities) y generación de energía hidroeléctricas.

En el caso del crecimiento económico bio-ambiental latente, se refiere a que las culturas de los pueblos que viven en la Amazonía tienen un valor comercial potencial que se ha de preservar para la apropiación del conocimiento y disponibilidad del material biótico existente para su uso farmacéutico y cosmético. Es decir, tanto el primer modelo como el segundo responden a la misma racionalidad mercantilista de maximización de la ganancia, muchas veces en perjuicio de las personas, el derecho de los pueblos y del ambiente.

En el último aspecto se nos llama la atención sobre el crecimiento en los últimos años de las ciudades en la Amazonía, lo cual trae como consecuencia no sólo el deterioramiento de la calidad de las aguas de los ríos y la preservación de la selva circundante, sino también las condiciones de vida de las personas que viven en las periferias más empobrecidas de las esas ciudades, perdiendo su memoria y tradiciones históricas.

También se señala las políticas de los Estados involucrados en mega proyectos en zonas de gran biodiversidad y que generen impactos, se responsabilicen en la preservación de la biodiversidad biológica y socio-cultural de la Amazonía. Cosa que no viene ocurriendo en muchos países del continente.



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  • PROFESOR BERTOLDINO dijo:

    GOBIERNO PERUANO AUTORIZÓ EXPLORACIÓN DE 1’267,645 HECTAREAS A PETROLERA CANADIENSE QUE HA CONTAMINADO TODA LA SELVA CENTRAL … COMO SI NADA !!!

    LA EXPLOTACIÓN MADERERA ILEGAL HACE LO MISMO IMPUNEMENTE AUNQUE LA FISCALÍA AMBIENTAL ACABA DE COMPROBAR QUE CAUSA GRAVE CONTAMINACIÓN

    En el 2005, el gobierno peruano autorizó a la compañía Petrolifera Petroleum, empresa basada en Calgary-Canadá y financiada y creada por Connacher Oil and Gas, la exploración de más 1’267.645.79 has en la selva central del Perú. Ahora, estas extensiones de selva y montaña, que ya eran el blanco de madereros y ganaderos, son atravesadas por varias de las líneas sísmicas de Petrolífera.

    Sin embargo, el presidente del directorio de Petrolifera, Richard Gusella, afirma cínicamente que se trabaja con antropólogos, el gobierno y expertos ambientales para asegurar que el trabajo en el área se efectúe de una manera responsable. “Se nos ha reconocido por las excelentes relaciones que hemos mantenido con los indígenas” afirma.

    El presidente de Perú, Alan García ha sugerido que estos indígenas son una invención de los movimientos ambientalistas para impedir la exploración petrolera.

    Margarita Benavides, subdirectora del Instituto del Bien Común (IBC), explicó por otra parte que la concesión de Proyect World Green Perú es una de las cuatro concesiones forestales otorgadas por el Estado entre el 2002 y 2003 dentro de los límites de ampliación que había solicitado la Comunidad Nativa de Puerto Azul en el año 1991.

    Estas concesiones forestales han hechado a perder el agua que bebía la población Cacataibo de varias comunidades nativas de la región, lo cual EVIDENTEMENTE NO ES UNA INVENCIÓN PARA MOLESTAR AL PRESIDENTE, ya que la fiscalía lo ha constatado (SERVINDI: Fiscalía ambiental comprueba aprovechamiento ilegal en concesión maderera)

    Todo el problema que aqueja a la comunidad Cacataibo nace de la vulneración de su derecho al territorio tradicional estipulado en el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y suscrito por el Estado peruano…que se muere de risa de los papelitos que ha firmado.

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    EN BUSQUEDA DE LOS CAMANOS

    http://fenacoca.blogspot.com/2009/04/en-busqueda-de-los-camanos.html
    *Por Catherine Rolfsen, publicado en el Vancouver Sun el 14 de marzo de 2009.

    Jacob Flores tiene una historia que contar, que ya ha contado antes, y ahora, mientras deja sus botas de caucho embarradas a la entrada de la municipalidad del pueblo, se acomoda sobre una pequeña silla de madera para contarla una vez más.

    “Ocurrió hace cuatro años”, dice el hombre de 62 años, cuando estaba cazando en la selva con su hermano y un amigo, a varias horas de su comunidad indígena de Puerto Azul.

    “Estábamos tratando de seguir las huella de una huangana. Íbamos vadeando un arroyo corriente arriba”, recuerda Flores. “Yo iba adelante y los otros dos me seguían”. Fue entonces cuando lo vio, a unos 50 metros río arriba, en medio de la corriente: era un hombre alto y completamente desnudo. Su cabello era largo, como el de una mujer, y su barba, crecida. Le pareció a Flores que estaba tratando de atrapar peces, pues se inclinaba hacia adelante y metía las manos en la corriente, como queriendo coger algo.

    Flores se levanta de un salto para imitar los movimientos del hombre, sus ojos, muy abiertos, describen la sorpresa contenida en aquel recuerdo. A la entrada del salón, un par de niños que se han acercado sin ser notados, escuchan la narración en silencio, transportados. “Cuando me vio, trató de escapar…” continúa Flores. “Cogió su arco y flecha, así, y continuó alejándose hasta
    desaparecer en la selva”.

    “Camano” es la palabra que usan en Perú los indígenas Cacataibo, como Flores, para describir a los miembros de su pueblo que se mantienen en aislamiento. La mayor parte de los Cacataibo viven en poblados en la Selva central del Perú, visten ropa occidental y están aprendiendo castellano, pero la otra parte –su número es incierto, y su existencia es a veces cuestionada– se dice que lleva una existencia nómada en la selva.

    A muchos les preocupa que cada vez resulta más difícil para los Cacataibo mantenerse en aislamiento. En el 2005, el gobierno peruano autorizó a la compañía Petrolifera Petroleum, empresa basada en Calgary-Canadá y financiada y creada por Connacher Oil and Gas, la exploración de más 1’267.645.79 has en la selva central del Perú. Desde entonces, con la ayuda de una empresa contratista, se ha detonado 950 kilómetros de líneas sísmicas subterráneas. La compañía está analizando los datos resultantes para decidir en qué áreas perforará.

    El presidente del directorio de Petrolifera, Richard Gusella, afirma que se trabaja con antropólogos, el gobierno y expertos ambientales para asegurar que el trabajo en el área se efectúe de una manera responsable. “Se nos ha reconocido por las excelentes relaciones que hemos mantenido con los indígenas”, afirma.

    Pero esta operación de prospección de gas y petróleo ha dividido a la población local y ha indignado a los defensores de los derechos indígenas, tanto nacionales como internacionales. Desde hace años, los observadores han venido pidiendo la creación de dos reservas territoriales para los Cacataibo. Ahora, estas extensiones de selva y montaña, que ya eran el blanco de madereros y ganaderos, son atravesadas por varias de las líneas sísmicas de Petrolífera.

    Ésta es una cuestión de vida o muerte, dice Carlos Soria, un abogado con la ONG peruana Instituto del Bien Común (IBC). “Quinientos años después de la llegada de los europeos al Amazonas, ésta es todavía una cuestión de vida o muerte”.

    Conversamos en un café en Lima, Soria explica que aunque nunca se ha topado con un Cacataibo en aislamiento, se considera su abogado. “Son peruanos como yo, pero no pueden defender sus derechos,” afirma. Están allí, con sus lanzas, defendiendo su tierra. Bueno, quizá podemos darles una mano con un poco de acción legal”.

    Sin embargo, para defender a sus silenciosos clientes, Soria y sus colegas deben probar primero que éstos existen. El presidente de Perú, Alan García ha sugerido que estos indígenas son una invención de los movimientos ambientalistas para impedir la exploración petrolera. Gusella tiene sus dudas también: “Creo que hay una presunción de que existen y que están perdidos, pero si nadie los ha visto en años, ¿cómo saberlo? Si están allí, no se dejan ver, están bien ocultos.”

    Sobre la pequeña mesa del café, Soria despliega un mapa cubierto de apretados puntos multicolores, que representan avistamientos de los Cacataibo en aislamiento o de vestigios. Afirma que el IBC ha compilado cerca de 145 avistamientos. “No me queda ninguna duda de su existencia” insiste.

    En las comunidades de los Cacataibo asentados abundan las historias de los llamados camanos. Durante cuatro días este medio de comunicación conversó con cinco personas que dijeron haber visto huellas de pisadas de los aislados, tres que afirman haber visto un sendero abierto por los camano y cuatro que afirman haber encontrado sus chozas.

    El debate acerca de la existencia de los Cacataibo en aislamiento cobró vigencia el año pasado, cuando un equipo de exploración de una empresa contratista de Petrolifera que se había internado en lo profundo de la selva se tropezó con una visión extraña.

    “Descubrimos que había marcas en un árbol. Parecían símbolos,” recuerda Marcelo Odicio, el guía del grupo, durante una entrevista realizada en su comunidad, el poblado Cacataibo de Yamino.

    Desde la base del árbol hasta más arriba de la cabeza de Odicio había incisiones en forma de zigzag en la corteza del árbol. Odicio reconoció las marcas: “eran los símbolos de mi gente”, que retoman las diagonales y rombos presentes en los tejidos y arte Cacataibo.

    “[Yo estaba] más que sorprendido. Tenía miedo”, dice. “Yo estaba acostumbrado a caminar en la espesura del bosque, pero era la primera vez que veía algo así.”

    “Teníamos miedo”, explica, “porque hemos escuchado historias, que los camanos son gente fuerte, más fuertes que nosotros, más grandes que nosotros.”
    Los recuerdos de Flores respecto a su vida en la selva están teñidos de terror. Narra cómo los camanos viven en un permanente estado de zozobra y alerta – a ruidos extraños, a los foráneos – y siempre están listos para salir corriendo. Su madre solía advertirle que se cuidara de los mestizos. Decía que si lo encontraban a él, matarían a sus padres y a se lo llevarían lejos.

    Cuando se riega la noticia de que una periodista canadiense está en el pueblo, la gente de Yamino está ansiosa por hablar de sus preocupaciones. Reunidos en el local de la escuela, expresan su inquietud acerca de Petrolifera: si ésta decide perforar en las cercanías, provocará que los camanos se asusten, ensuciará las aguas de los río y matará a los peces de los que los Cacataibo
    dependen. “Nos preocupa que Petrolifera regrese, porque tenemos niños, y tendrían que vivir con más contaminación,” dice Samuel Odicio.

    Pero de sus discursos apasionados se desprende un segundo argumento: Petrolifera podría beneficiar a Yamino. Quizá la compañía podría crear becas para la educación de los niños, o incluso reparar la deteriorada carretera que conecta el pueblo. También están el dinero y los puestos de trabajo: muchos hombres jóvenes de la localidad han trabajado como guías, en el tendido de líneas sísmicas o abriendo trochas.

    Aquí es donde las cosas se complican, pues pese a que los Cacataibo asentados parecen convencidos de que es necesario crear una reserva para los camanos, y que Petrolífera debería pisar con mucho cuidado en su territorio, no están convencidos de que la compañía deba marcharse. Así, el presidente de la federación de comunidades indígenas Cacataibo, Fernando Estrella tiene el desafío de intentar a la vez proteger a los camanos y captar los beneficios que Petrolífera podría traer a su gente. Hace dos años su federación exigió que la exploración petrolera se mantuviera fuera de las reservas propuestas – y punto.

    En una entrevista reciente en el ardiente pueblo selvático de Aguaytía, Estrella admitió que Petrolífera entró a esas áreas, pero insistió en que condujo su trabajo en forma respetuosa y sin causar daño. Nos mostró un puñado de folletos sobre plantas medicinales y reciclaje, que la compañía petrolera ayudó a producir, y mencionó los empleos que trajo.

    Gusella afirma que la actividad de Petrolifera vale millones para la economía peruana, en inversiones y empleos. Y rebate a quienes se quejan sobre la manera en que realiza el trabajo: “Mire, nos preocupamos por el ambiente, nos preocupamos por la gente local, no estamos aquí para perturbar las cosas, pero tenemos un negocio que hacer y tenemos derecho para hacerlo.”

    Desde el punto de vista legal, tiene razón. No hay nada que pueda impedir a Petrolifera continuar su trabajo, incluso perforar en las reservas propuestas, siempre y cuando la Evaluación de Impacto Ambiental sea aprobada. El verdadero reclamo de Estrella es hacia el gobierno del Perú, que según él por años ha ignorado los pedidos para crear las reservas territoriales.

    En las comunidades Cacataibo, la gran interrogante es dónde planea perforar Petrolífera. Hasta la fecha la compañía ha mantenido mutismo sobre el tema, aunque un informe operativo reciente dice que ha encontrado “una variedad de prospectos e indicios con potencial para acumulaciones de petróleo y gas natural.”

    Las perforaciones podrían empezar en el curso del presente año. Estrella no está seguro de las acciones que tomará en caso que se perfore en las reservas de los Cacataibo en aislamiento. “No quisiéramos que Petrolifera encuentre petróleo en la reserva”, declaró. “Eso sería un problema.”

    crolfsen@vancouversun.com
    *Catherine Rolfsen estuvo en Perú en febrero de 2009 gracias al
    programa “Mirando el mundo con nuevos ojos”, el cual es financiado por
    la fundación Jack Webster y CIDA.
    http://www.ibcperu.org

    VER ARTÍCULO COMPLETO EN:
    http://fenacoca.blogspot.com/2009/04/en-busqueda-de-los-camanos.html
    *Por Catherine Rolfsen, publicado en el Vancouver Sun el 14 de marzo de 2009.

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    bertoldoybertoldino@gmail.com

  • PROFESOR BERTOLDINO dijo:

    MIENTRAS EN PERÚ EL 1° MANDATARIO DICE QUE SE INVENTAN INDIGENAS EN AISLAMIENTO PARA NO DEJARLO TRABAJAR, EN COLOMBIA SE EMPRENDE GIRA EUROPEA PARA PROTEGER A “AISLADOS VOLUNTARIOS”

    Colombia: ONIC en campaña por la pervivencia de los pueblos en riesgo de extinción

    Servindi, 23 de marzo, 2010.- Del 7 al 27 de marzo la Autoridad nacional de Gobierno Indígena de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) emprende una gira a Europa, en la primera fase de lanzamiento de la campaña para la pervivencia de los pueblos indígenas de Colombia en riesgo de extinción.

    Tres delegados de la ONIC visitan siete países: Luís Fernando Arias, Consejero Secretario general; Juvenal Arrieta González, Analista político y Neyda Yaneth Yepes, del Consejo nacional de Mujeres Indígenas, visitan España, Suiza, Gran Bretaña, Bélgica, Francia, Holanda y Noruega.

    En esos países sostendrán reuniones con parlamentarios, instancias de la Unión Europea, organizaciones no-gubernamentales y movimientos sociales a fin que la humanidad reaccione frente al crucial monento que atraviesan los pueblos indígenas de Colombia.

    La campaña buisca sensibilizar acerca del riesgo de desaparición física y cultural de 34 pueblos indígenas según lo constató la Corte Constitucional de Colombia que ordenó al Estado implementar medidas urgentes de protección para su pervivencia.

    Además, la ONIC registra 32 pueblos indígenas que presentan una población inferior a los 500 habitantes. De estos pueblos dieciocho tienen menos de doscientos habitantes y diez menos de cien, y se encuentran en riesgo inminente de extinción.

    La ONIC considera que la situación crítica humanitaria y de derechos humanos de los pueblos indígenas de Colombia es responsabilidad de toda la humanidad y debemos toar acciones urgentes frente a esta situación.

    “Cuando un pueblo indígena desaparece, se extingue para siempre todo un mundo, con su cultura, cosmovisión, idioma, conocimiento ancestral, y prácticas tradicionales que contribuyen al desarrollo sostenible y equitativo, y la ordenación adecuada del medio ambiente” señala la convocatoria.

    A lo largo de los años 2010 y 2011, desde la ONIC estamos caminando la palabra dulce para que la humanidad reaccione!!

    Palabra dulce, aire de vida
    Campaña para la Pervivencia de los Pueblos Indígenas en Riesgo de Extinción en Colombia

    Del 7 al 27 de marzo, la Autoridad nacional de Gobierno Indígena emprende una gira a Europa, en la primera fase de lanzamiento de la campaña para la pervivencia de los pueblos indígenas de Colombia en riesgo de extinción.

    Tres delegados de la Organización Nacional Indígena de Colombia visitarán 7 países: Luís Fernando Arias, Consejero Secretario general de la ONIC; Juvenal Arrieta González, Analista político de la ONIC; Neyda Yaneth Yepes, Consejo nacional de Mujeres Indígenas de ONIC, siendo España, Suiza, Gran Bretaña, Bélgica, Francia, Holanda y Noruega, donde mantendrán reuniones con parlamentarios, instancias de la Unión Europea, organizaciones no-gubernamentales y movimientos sociales.

    La campaña tiene los siguientes objetivos:

    1. Sensibilizar a la Sociedad Colombiana y a la Comunidad Internacional sobre el alto riesgo de desaparición en el que se encuentran los pueblos indígenas en Colombia

    2. Incidir ante el Estado Colombiano, otros estados del mundo, la OEA, el Sistema de Naciones Unidas y otros organismos multilaterales, para generar políticas y acciones de protección y reparación integral para los pueblos indígenas en riesgo de extinción, acorde con sus cosmovisiones

    3. Denunciar a nivel nacional e internacional los impactos que generan el modelo de desarrollo económico y las compañías multinacionales que intervienen en los territorios indígenas y que contribuyen a aumentar el riesgo de desaparición de los pueblos indígenas

    4. Avanzar en la búsqueda de soluciones al conflicto armado para erradicar los impactos sobre los pueblos indígenas en riesgo de extinción

    Se extingue el rostro de los Pueblos Indígenas
    Hay 102 pueblos indígenas en Colombia, que conjuntamente tienen una población total que no supera 1.500.000 personas. En toda Colombia estos pueblos se encuentran sufriendo de violaciones masivas a sus derechos humanos y colectivos, por causa del conflicto armado, el abandono estatal y la imposición de grandes proyectos de desarrollo en sus territorios, sin su consentimiento previo, libre e informado.

    En enero del 2009, la Corte Constitucional en Colombia emitió el Auto 004 que constata que 34 pueblos indígenas en Colombia están en riesgo de desaparecer física y culturalmente, y ordena el Estado Colombiano de implementar una serie de medidas urgentes de protección para su pervivencia.

    La ONIC registra 32 pueblos indígenas que presentan una población inferior a los 500 habitantes. De estos pueblos dieciocho tienen menos de doscientos habitantes y diez menos de cien, y se encuentran en riesgo inminente de extinción.

    La ONIC considera que la situación crítica humanitaria y de derechos humanos de los pueblos indígenas de Colombia es responsabilidad de toda la humanidad. Cuando un pueblo indígena desaparece, se extingue para siempre todo un mundo, con su respectiva cultura, cosmovisión, idioma, conocimiento ancestral, y las prácticas tradicionales que contribuyen al desarrollo sostenible y equitativo, y la ordenación adecuada del medio ambiente.

    Si la humanidad no toma acción urgente frente a esta situación, apoyando las concepciones de protección y resistencia de los pueblos indígenas, su desaparición será también responsabilidad de todos nosotros.

    A lo largo de los años 2010 y 2011, la ONIC coordinará acciones de campaña en Colombia, América Latina, Norte América y Europa, para que la voz de los pueblos indígenas sea escuchada y para que como pueblos, como humanidad, nos apoyamos en la resistencia.

    Próximamente… lanzamiento de la campaña en Bogotá… estén atentos para los detalles!!!!

    Levanten la voz de la palabra dulce para la pervivencia de los pueblos!!

    ¡¡Júntense a nuestra campaña – Reaccionemos!!

    bertoldoybertoldino@gmail.com

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