Contaminación lumínica: 5 puntos que debemos conocer sobre este problema

Foto: Jorge Pezantes / Conservamos por Naturaleza

  • A diferencia de la contaminación sonora, del plástico de un solo uso y del aire, este tipo de contaminación está creciendo sin regulación en el Perú. Para regularla, este año se presentó un proyecto de ley que espera su debate en el Congreso. 

 

Cegadora, incómoda, agresiva. Esas son las palabras que muchos utilizan para describir su experiencia con la contaminación lumínica. Este tipo de contaminación, emitida principalmente por paneles LED, reflectores de losas deportivas y el alumbrado público mal diseñado, va en aumento en el Perú y el mundo. Por ello, este año se ha propuesto un proyecto de ley que busca regular este problema.

Para conocer más sobre este tema, presentamos estos cinco puntos explicados por el equipo de Conservamos por Naturaleza, una iniciativa de la SPDA:

1. ¿Qué es la contaminación lumínica?

El término contaminación lumínica es usado para describir los efectos negativos de la iluminación artificial, particularmente, la luz artificial de noche.

El especialista legal de Conservamos por Naturaleza, Percy Grandez, describe este tipo de contaminación como “aquella afectación que contiene iluminación artificial que es susceptible de provocar un impacto en la salud humana, en la biodiversidad y en la calidad ambiental”. 

A diferencia de otros tipos de contaminación, como la sonora, del aire y del plástico de un solo uso, la contaminación lumínica está creciendo sin un marco legal que la regule.

La contaminación lumínica es un problema global y especialmente el brillo que se genera en Perú cada vez está creciendo más. Lima se ha convertido en el hotspot de la contaminación lumínica en el país, advierte Christel Scheske, especialista en conservación de la SPDA, y agrega que la intensidad y el color de la luz nocturna son dos factores a tener en cuenta porque “la azul es la más dañina”.

Según un informe de la SPDA, elaborado en 2019, se reconoce que, si bien la luz azul desempeña un papel positivo e importante en la vida de las personas, se debe tener en cuenta que la luz azul es dañina durante la noche.

Ilustración: Kipu Visual

2. Las fuentes más problemáticas

Este tipo de contaminación se puede percibir fácilmente en cerca de tres puntos: los paneles publicitarios con tecnología LED; en el alumbrado público que no está debidamente diseñado, es decir, cuya iluminación además de ser blanca apunta al cielo y al interior de las viviendas en lugar de donde deberían transitar peatones o vehículos; y en los establecimientos deportivos iluminados con potentes reflectores.

El problema principal es que la falta de regulación de estas de fuentes de iluminación permite que primero, se excedan en los horarios de encendido, ocasionando una invasión en la tranquilidad de las personas que viven en sus alrededores, y segundo, que cada una sea calibrada con diferentes niveles de luminancia entre sí y con valores que superan el mínimo establecido en otros países.

El viceministro de Gestión Ambiental del Ministerio del Ambiente (Minam), Mariano Castro, señaló en el evento virtual sobre Contaminación Lumínica organizado por la SPDA que, para monitorear esta situación, a través de la Dirección de Calidad Ambiental, el Minam realizó un monitoreo de luminancia de los Elementos de Publicidad Exterior (EPE) en el que halló que 2 de cada 5 EPEs superaba los límites de luminancia establecidos en España y 9 de cada 10, los límites de la normativa chilena.

3. Razones por las que debe ser regulada

El impacto de la contaminación lumínica es amplio. Como hemos mencionado líneas arriba, no solo afecta la salud de aquellas personas que se ven expuestas a la iluminación artificial de noche, sino también la seguridad vial, la vida silvestre, el cielo nocturno y la estética urbana.

  • En la salud de los seres humanos, el impacto está relacionado con la alteración de los ciclos del sueño y una afectación directa de su rendimiento, también aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, aumento de peso y hasta puede afectar la salud mental de las personas que viven expuestas a este tipo de fuentes. Pero eso no es todo, este tipo de contaminación también afecta los ciclos circadianos inhibiendo la producción de melatonina lo cual aumenta el riesgo de sufrir cáncer de mama y de próstata. Además, estudios han identificado una relación entre la contaminación lumínica y el aumento en el riesgo de nacimientos de bebés prematuros y de bajo peso. Por ello, instituciones como la Asociación de Médicos de Estados Unidos han recomendado controlar esta contaminación por los hallazgos científicos sobre los efectos adversos.
  • En relación a la seguridad vial, dentro de los factores que influencian la tasa de accidentes de tránsito se ubica la distracción de los conductores. En ese sentido, un estudio de Zalesinska (2018) halló que entre el 62% y 80% de conductores participantes señalaron que los EPE con pantallas LED tuvieron un impacto negativo en su campo visual al conducir.
  • Afectación en la biodiversidad. Durante las noches, la contaminación lumínica causa la desorientación de miles de aves migratorias, entre ellas la golondrina de la tempestad de collar, una de las aves oceánicas más pequeñas del mundo que se pierden en la ciudad en su viaje hacia el océano Pacífico. Especies marinas como las tortugas también resultan afectadas porque esta contaminación impacta en el ciclo de anidación y eclosión de sus crías; y tiene un efecto devastador en la población de insectos.

[Ver además ► Contaminación (in)visible: la urgencia de regular el impacto de la luz en nuestras vidas]

Foto: Jorge Pezantes / Conservamos por Naturaleza

4. Existe un proyecto de ley que puede resolver este problema

En los últimos años, se ha evidenciado un preocupante aumento en la instalación de paneles publicitarios en diversas vías de la ciudad. Por ello, algunos gobiernos locales, mediante ordenanzas, han intentado regular y contener este crecimiento, sin embargo, los esfuerzos no han sido suficientes para frenar el problema.

“Solo mediante una norma con rango de ley se pueden establecer las competencias administrativas para regular, fiscalizar, sancionar, y no mediante una norma reglamentaria como un Decreto Supremo o una ordenanza, de ahí la importancia que contemos con una Ley orientada a prevenir y controlar la Contaminación lumínica en nuestro país”, señala Percy Grandez, representante de la SPDA.

Por ello, a inicios de año, el 22 de febrero de 2021 el congresista Alberto de Belaunde presentó el proyecto de Ley 7193/2020-CR, “Ley de Prevención y Control de la Contaminación Lumínica”. Actualmente, se encuentra en la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología del Congreso de la República.

Esta propuesta, elaborada con la asistencia de la SPDA en alianza con la Clínica Jurídica Ambiental de la PUCP y con el aval del Minam, busca establecer un marco regulatorio aplicable a las diversas fuentes de contaminación lumínica existentes con la finalidad de mejorar la calidad de vida de la ciudadanía que se ve expuesta a este tipo de contaminación y de la fauna silvestre, promover la eficiencia energética, contribuir a la seguridad vial y evitar la alteración del paisaje.

Entre otros detalles propone regular:

  • Los paneles LED respecto a sus horarios, los niveles de luminancia y ubicaciones:
    • Se prohíben los paneles LED en zonas residenciales y a menos de 500 metros de playas, parques, áreas naturales protegidas y ecosistemas frágiles.
    • Establece que permanezcan apagados o inactivos (sin emitir ningún tipo de luz) de 11 p.m. a 6 a.m.
  • El alumbrado público en relación al ángulo de la luminaria y a evitar la iluminación innecesaria:
    • Los focos y los postes de alumbrado público deberán diseñarse e instalarse de manera que se favorezca el ahorro energético y el uso adecuado de la energía. 
    • El diseño de los postes de alumbrado público deberá incluir aspectos relativos a la inclinación y la dirección de las luminarias, así como sus respectivos parámetros de luminancia.
  • La iluminación proveniente de actividades deportivas, industriales y otras.
    • Las instalaciones deportivas deberán establecer horarios para apagar totalmente las luces de la instalación y tomar medidas en relación al  ángulo, la intensidad, y el color de la luz emitida.
    • Regula el uso de láser o cañones de luz al realizar actividades extractivas en el medio marino o al interior de un área natural protegida.

Foto: Jorge Pezantes / Conservamos por Naturaleza

5. Chile es un país referente en enfrentar este problema

El caso de Chile resulta una experiencia interesante en Sudamérica porque, al ser considerada la Capital Mundial de la Astronomía, este país asumió el compromiso de proteger la calidad de los cielos nocturnos de Antofagasta, Atacama y Coquimbo, regiones conocidas por ser un foco importante para el astroturismo.

“Controlar la contaminación lumínica es fácil y simple porque tiene criterios bastante básicos. Lo que se pide es que se ilumine el suelo, por donde circulan las personas y los vehículos, no el cielo”, detalló Igor Valdebenito, Jefe del Departamento de Ruido, Lumínica y Olores del Ministerio de Ambiente de Chile, en el evento de Contaminación lumínica organizado por la SPDA realizado a fines de marzo.

Por ello, desde 1998 aquellas regiones del norte de Chile cuentan con la Norma de Emisión para la Regulación de la Contaminación Lumínica que busca evitar la emisión de luz hacia el cielo y promover la utilización de tecnologías que obstaculicen la observación astronómica. Años después, en 2019, con la ley 21.162 se incorporó a la “luminosidad artificial” como un nuevo agente contaminante.

Retomando la discusión sobre la contaminación lumínica en el Perú, el viceministro de Gestión Ambiental, Mariano Castro, señaló en el evento virtual organizado por la SPDA que el proyecto de ley que “Ley de Prevención y Control de la Contaminación Lumínica” promovido por el congresista De Belaunde es una iniciativa crucial para resolver este problemas en el país.

La necesidad social existe, está muy claro que la contaminación lumínica afecta a las personas (…) Este proyecto de ley contribuye a mejorar la calidad de vida, la habitabilidad urbana, la salud, el paisaje y requerimos adoptar medidas que se hagan palpables tanto en las zonas urbanas como rurales”, señaló Mariano Castro, representante del Minam.

En ese sentido, la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental considera que aprobar una ley que regule por primera vez la contaminación lumínica es una tarea que el Congreso de la República puede hacer en beneficio de toda la sociedad y del medio ambiente.

 



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