“Soy capaz de cualquier cosa para proteger a mi comunidad y el territorio”

María Elena Paredes. Foto: SPDA

  • La lideresa indígena María Elena Paredes, ganadora del premio Carlos Ponce, cuenta sobre el difícil reto que enfrenta ella y sus compañeros ante diversas actividades ilegales en la Amazonía.

 

La Amazonía abarca más del 60 % del territorio nacional y, además de resguardar una gran variedad de especies de flora y fauna, es el hogar de cientos de comunidades nativas que –desde tiempos ancestrales– han aprovechado de manera sostenible los recursos de los ríos y bosques, por lo cual han protegido y protegen hasta hoy estos ecosistemas de vida. Sin embargo, el aumento de actividades ilegales ha puesto en peligro no solo este equilibrio entre el hombre y la naturaleza, sino también la vida de muchas personas, especialmente de los líderes y lideresas.

Este es el caso de María Elena Paredes, lideresa indígena ashéninka de la comunidad nativa Sawawo, ubicada en el distrito de Yurúa, provincia de Atalaya (Ucayali), cerca de la frontera con Brasil. Como en la mayoría de las comunidades indígenas del Perú, la falta de presencia del Estado siempre fue una constante con la que aprendieron a sobrevivir; sin embargo, cuando llegaron las amenazas de actividades como la tala ilegal, tuvieron que organizarse para enfrentar esta nueva amenaza. En esta tarea, María Elena no dudó estar al frente.

María Elena Paredes es profesora bilingüe del lugar, además de una férrea defensora de su territorio, los conocimientos ancestrales y el ambiente. Tiene 45 años, y hasta el momento ha dejado un importante legado dentro de su comunidad, como por ejemplo la promoción de enseñanza de su lengua nativa, la implementación de sistemas de manejo de quelonios comunales, la coordinación del Comité de Vigilancia y Control Comunitario, entre otros.

En esta tarea de defensa del territorio, en el 2021 María Elena y sus compañeros emprendieron una lucha contra la invasión de madereros ilegales y la construcción de carreteras no autorizadas. Estas dos actividades pusieron en jaque tanto al mismo territorio como a la vida de la comunidad porque era un atentado directo contra los recursos que han aprovechado desde hace siglos atrás. Si bien la amenaza persiste, la comunidad ha mejorado su capacidad de vigilancia y están capacitándose de manera constante, gracias a diversas organizaciones aliadas.

Debido a este incansable trabajo, a la lideresa indígena le fue otorgada el premio Carlos Ponce, categoría “Artífice de la Conservación”. Este galardón reconoce, desde hace quince años, la labor de investigadores, guardaparques y líderes ambientales que están aportando en la protección de nuestra biodiversidad.

“En mis inicios, por enseñanza de mis padres, he aprendido a cuidar y vivir en armonía con la naturaleza, y conservando nuestros bosques, nuestros ríos y toda la biodiversidad. Mi trabajo ayuda a las nuevas generaciones y al recate de los conocimientos ancestrales y la conservación, a través de talleres, de prácticas. Es un honor y un gran logro para mí y mi comunidad obtener este premio”, dijo la lideresa ashéninka el día de la premiación.

“Me siento bien emocionada. Fue una sorpresa para mí. Me siento contenta de conocer a tantas personas importantes que apoyan a la conservación. Eso me fortalece para seguir trabajando en el plan de trabajo que tenemos en nuestra comunidad”, dijo en conversación con Actualidad Ambiental.

Cabe destacar que María Elena recibió este premio el pasado 8 de setiembre, en el Día de la Mujer Indígena, fecha que resaltó la lideresa porque consideró que era “un logro para todas las mujeres indígenas de nuestro país, y en mi caso de los ashéninkas”.

Foto: Conservación Internacional / Reynaldo Vela

Retos pendientes

La lideresa de Sawawo Hito 40 recordó también que la tala sigue siendo una amenaza para su comunidad, por lo cual han pedido apoyo de las autoridades. Sin embargo, también manifestó que su comunidad aún tiene necesidades que no han sido atendidas.

Por ejemplo, necesitan desarrollar proyectos para fortalecer y cumplir con el Plan de Desarrollo Sostenible de su comunidad, el cual incluye los ejes cultural, social y ambiental. Asimismo, indicó que aún esperan que el Gobierno Regional de Ucayali cumpla con sus obligaciones, como el de implementar o mejorar los establecimientos de salud y educación.

Por otro lado, afirmó que –en los últimos años– las mujeres de su comunidad han logrado posicionarse en puestos de liderazgo. Y, por ello, animó a que más mujeres sigan estos pasos, no solo de su comunidad, sino también de otras comunidades del país.

“Me han dado ese valor y reconocimiento los varones de la comunidad, esas fuerzas. Me ven como una mujer fuerte y luchadora, y yo soy capaz de cualquier cosa para luchar y proteger a mi comunidad y el territorio, todo el medio ambiente. Todos juntos trabajamos para lograr estos objetivos en mi comunidad”, indicó.

“A las mujeres yo les diría que es importante fortalecerse, tener una propia iniciativa, valorarse como mujer indígena. Les diría que sigan preparándose para poder lograr ese liderazgo que es necesario”, concluyó.



COMENTARIOS FACEBOOK
OTROS


Comments are closed here.