Pobladores de Cajamarca y Amazonas se oponen a la construcción de hidroeléctrica Chadín II

Las localidades de Tupén Grande y Mendán, provincia de Luya (Amazonas), rechazan la construcción de la hidroeléctrica Chadín II, debido a que el proyecto inundaría los terrenos que habitan, forzándolos a desplazarse.

Chadín II contempla la construcción de una represa de 150 metros de alto, la inundación de 32.5 kilómetros de territorio y una inversión de 1650 millones de dólares. Pese a que el tanto la empresa Odebrecht (ejecutora del proyecto) y el Gobierno peruano aseguran que la obra traerá consigo trabajo y otros beneficios, los pobladores señalan que se defenderán con piedras y palos si es que los intentan desplazar.

El reportaje de Cuarto Poder muestra cómo los pobladores que serían afectados se organizan para rechazar cualquier intento de la empresa por iniciar las obras de este proyecto que ya tiene luz verde del Estado.

Según José Serra, especialista del Colectivo Amazonía e Hidroeléctricas, en el estudio de impacto ambiental del proyecto no se tomó en cuenta una serie de componentes que lo harían insostenible ambiental y socialmente. En total serían cerca de mil personas las desplazadas.

[Ver el resumen ejecutivo del Estudio de Impacto Ambiental de Chadín II]

Serra explicó que Chadín II tiene previsto ejecutarse en algunos distritos de las provincias de Luya y Chachapoyas (Amazonas), y en otros de la provincia de Celendín (Cajamarca).

Para el especialista, el EIA tiene cuatro aspectos negativos importantes: “Primero, la alteración del caudal del río, porque si usted pone un dique para bloquear el curso del río, lo que fluía antes según los pulsos estacionales, estación de lluvia, estación seca, ya no va fluir igual, porque el agua se va soltar según las necesidades de generación de electricidad y eso altera toda la vida aguas abajo de la represa”.

“Segundo, es que los sedimentos que antes bajaban con las aguas del río en la época de lluvias, serían bloqueados por la represa. En la época de lluvia bajan cantidades de arcilla, gravas, arenas, etcétera, que ahora van a quedarse acumuladas contra esa pared que van a encontrar, esos sedimentos traen cantidades de vida, traen microorganismos, elementos minerales que son necesarios para la vida del río, río abajo”, agregó en entrevista con Servindi.

Como tercer punto negativo, Serra dijo que “los peces ya no podrán subir y bajar el río. Según el EIA hay 21 especies pero pueden ser más porque, como le digo, el río nunca ha sido estudiado desde el punto de vista científico y algunas de esas especies se extinguirán definitivamente porque tienen sitios de desove que seguramente está aguas arriba y ya no tendrán probabilidad de llegar a ellos”.

[Ver infografía de Chadín II preparada por Megaproyectos Perú]

Asimismo, señala que “el cuarto punto es la deforestación, porque yo he calculado que unas 12 mil hectáreas serían deforestadas, la compañía promete compensar con la reforestación de 5 mil hectáreas pero hay una parte importante que no sería compensada si mis cálculos son correctos”.

DATO

• Chadín II consiste en el aprovechamiento del caudal de la cuenca media del río Marañón para la generación de 600 MW de potencia que, según su Estudio de Impacto Ambiental (EIA), abastecería de energía al Sistema Eléctrico Interconectado del Norte (SEIN).



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