Piura: proyecto hidroenergético pone en peligro el hábitat de la pava aliblanca

pavi aliblanca

La pava aliblanca, un ave que solo se puede hallar en nuestro país (Lambayeque, Cajamarca y Piura) y que está en peligro de extinción, podría quedarse sin una parte importante de su hábitat debido al Proyecto Hidroenergético Alto Piura.

Este proyecto del Estado, ubicado entre las provincias de Morropón y Huancabamba (Piura), pretende cancelar el área de concesión para conservación otorgada a la Asociación Peruana para la Promoción del Desarrollo Sostenible (Aprodes).

Este terreno, de 5 mil hectáreas, es vecino del área de conservación regional (ACR) Salitral-Huarmaca, lugar reconocido oficialmente desde el 2011 (Ley 28049) como hábitat de esta ave. Sin embargo, en este terreno se pretende edificar algunas obras como badenes y embalses.

“Arbitrariamente, el Ministerio de Agricultura (Minagri) nos ha demandado, para pedir la nulidad de la concesión que ellos mismos nos dieron. Ellos argumentan que existe superposición con el proyecto Alto Piura y con otros predios particulares. Pero eso no nos lo dijeron cuando nos otorgaron la concesión, pues ellos mismos nos dieron las coordenadas”, comentó Martín Saldarriaga, de Aprodes, a El Comercio.

En el 2011 Aprodes intentó inscribir el área en Registros Públicos de Piura, pero les dijeron que había superposición de derechos.

“El Ministerio de Agricultura nos paseó dos años, para después demandarnos con una acción contenciosa administrativa. Nosotros nos defenderemos, porque hemos invertido 30 mil dólares. Habíamos hecho convenios con la Universidad de Piura, la Agraria de La Molina y otra de Inglaterra, para hacer investigación en la zona. Todo eso se ha venido abajo. Es algo insólito”, dijo Saldarriaga.

Por su parte, el procurador público del Minagri, Marco Sánchez Paredes, sostiene que “dicha concesión para conservación es de un área de terreno cuya propiedad pertenece a terrenos con derechos inscritos en Registros Públicos, lo cual constituye un atentado del derecho a la propiedad de terceros”. Los terceros son dueños privados, comunales y el Gobierno Regional de Piura.

 

PLANES QUEDARÍAN TRUNCOS

De cancelarse la concesión para priorizar el mencionado proyecto, se dejará de lado el plan que contempla trabajos ambientales, sociales y de conservación de las especies de flora y fauna en la zona.

Según el agrónomo José López, además de la pava aliblanca, “hay oso de anteojos, ardillas, zorro andino, armadillo, y reptiles y anfibios. Todos estos animales perderán su hogar, con las obras del Alto Piura, y eso alterará la cadena alimenticia y este ecosistema de bosque seco”.

Al respecto, la gerenta de Recursos Naturales del Gobierno Regional de Piura, Cristina Portocarrero, sería una pena echar por tierra el trabajo que han realizado por tantos años.

“Sería lamentable que se le quite la concesión a Aprodes, pero primero habría que revisar sus coordenadas y ver si están dentro de la zona de influencia directa o indirecta del Alto Piura. Pero repito: es un trabajo de años, que además busca proteger un bosque seco hermosísimo”, apuntó.

DATOS:

• La pava aliblanca (Penelope albipennis) pesa alrededor de 1,5 kilogramos y mide 56 cm de la cabeza a la cola. Se alimenta de frutos, flores, semillas y hojas. Habita cerca de los manantiales y quebradas. Se reproduce entre enero y agosto. Anida en la parte alta de los árboles hasta 25 m de altura. Pone de dos a tres huevos.
• Según la asociación Birdlife International, solo existirían 250 ejemplares de pava aliblanca en todo el norte (Chiclayo, Piura y Trujillo). De esa cifra el 80% estaría en Piura, viviendo entre el área de conservación regional del bosque seco de Salitral y Huarmaca, y el área de la Asociación Peruana para la Promoción del Desarrollo Sostenible (Aprodes).
• La Ley 28049, promulgada en julio del 2003, declara de interés nacional la reproducción y conservación de la pava aliblanca y prohíbe su caza, extracción, transporte o exportación con fines comerciales.
• Esta ave, fue descubierta en 1877 por el famoso naturalista Ladislao Taczanowsky, pero en 1978 se la consideró extinta. Ese mismo año el conservacionista Gustavo del Solar redescubrió la especie en Lambayeque.

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Foto: El Comercio



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2 comentarios · Dejar un comentario

  • Alejandro Zegarra Pezo dijo:

    Quedan mucho mas de 250 aliblancas en el Norte de Peru pero lamentablemente se la sigue condenando a muerte negando su existencia en sus habitats silvestres y dando paso a una nueva progenie de aliblancas artificiales dependientes del humano que continua parasitandolas y condenandolas a segura muerte .

  • Alejandro Zegarra Pezo. dijo:

    La crianza en cautiverio y/o semicautiverio debe hacerse despues de haber agotado todo tipo de esfuerzos para conservar una especie silvestre en su habitat primigenio pues es imposible proveerle de todo lo que este les ofrece.
    Aun es tiempo de salvar la aliblanca en su estado silvestre.

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