Loreto: científicos estudian el impacto de los gases de efecto invernadero

Foto: Andina

  • Investigadores usan una torre de 42 metros de altura instalada en medio de un aguajal dentro del Parque Turístico Quistococha, en Iquitos.

 

Con el objetivo de comprender el comportamiento de los gases de efecto invernadero y su impacto en el cambio climático, un equipo de científicos del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) desarrolla un estudio enfocado en el aguajal, uno de los ecosistemas más emblemáticos e importantes de la selva baja.

Para esto, han instalado una plataforma vertical de 42 metros de altura a la que llaman Torre de Flujo de Gases de Efecto Invernadero. Esta torre está instalada en medio de un aguajal situado dentro del Parque Turístico Quistococha, a unos 45 minutos de la plaza de armas de Iquitos.

El aguajal: un ecosistema emblemático

El aguajal es un área permanentemente inundable en donde crecen las palmeras aguajes, las cuales pueden llegar a medir hasta 27 metros de alto, y son las palmeras de donde proviene el famoso aguaje, quizás el fruto más consumido por la población loretana.

Este espacio fue elegido para el estudio debido a su proximidad a la ciudad de Iquitos, la seguridad que ofrece al estar cercado y las facilidades que brinda para el cuidado y monitoreo de los equipos. De esta manera, el aguajal del parque Quistococha representará a casi 6 millones de hectáreas de aguajal que existen en Loreto.

Los gases de efecto invernadero estudiados son, principalmente, dióxido de carbono (CO2) y metano (CH4). Los investigadores recogen información sobre los efectos de estos gases en el medio ambiente, así como de la humedad, temperatura y velocidad del viento, a través de sensores instalados en la parte alta de la torre.

Avances de la investigación

Este proyecto inició en el 2016 con la instalación de la torre, aunque el estudio como tal empezó recién un año después. Luego de 4 años, los investigadores han podido publicar, a manera de avance, un artículo en el que afirman que el ecosistema amazónico del aguajal se comporta como un sumidero o captador de gases de efecto invernadero, principalmente del dióxido de carbono.

Además, la información recogida les ha permitido concluir que actividades como la tala y la agricultura, que al drenar el agua facilitan la liberación del gas presente en el relieve expuesto y en el subsuelo, provocan el incremento de la presencia de metano en los aguajales, según explica Lizardo Fachín, principal investigador del proyecto.

Ordenamiento territorial

“La investigación sobre el impacto de los gases de efecto invernadero que lleva a cabo el IIAP nos permite generar información científica para que las autoridades tomen decisiones en las políticas de desarrollo de la Amazonía, dado que los ecosistemas están siendo impactados por actividades productivas legales e ilegales”, indica el investigador.

Datos:

  • El proyecto nació de un convenio suscrito por el IIAP con el Servicio Forestal de los Estados Unidos (EE.UU.) para estudiar los ecosistemas de “turberas”.
  • En el 2018, el IIAP se asoció a las Universidades de Minnesota y de Míchigan (EE.UU.) y ganaron un concurso para obtener financiamiento auspiciado por el Departamento de Energía de dicho país, a fin de continuar con la investigación, consiguiendo ampliar su vigencia hasta el año 2022.


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