Estudio revela sobreexplotación de peces costeros en Perú

Fotografía: Juani Pastorelli (1969)

  • Investigación liderada por Fabio Castagnino, asesor pesquero de la SPDA, con la participación de especialistas y pescadores submarinos, revela el estado de especies para las que no se contaba con información actualizada.
  • Este es el primer estudio, en el Perú, en donde se utiliza el conocimiento ecológico local para realizar evaluaciones de stock pesqueros.

Por: Fabio Castagnino / Asesor pesquero de la SPDA

 

Algunas especies de peces emblemáticos de nuestras costas, que alguna vez fueron sumamente abundantes a lo largo del litoral, hoy enfrentan una situación difícil. Ello debido a que sus poblaciones se han reducido progresivamente a lo largo de las últimas décadas.

A pesar de que esto resultaba evidente para pescadores, buzos, intermediarios, chefs y demás, no existía la información necesaria para evaluar las poblaciones de estas especies de manera objetiva. Esto ha ocasionado que la reducción haya pasado desapercibida para el Estado y que no se hayan tomado las medidas de manejo necesarias para velar por su sostenibilidad o para recuperarlas. Incluso, si hoy se empezaran a tomar datos biológicos y pesqueros, resultaría imposible establecer una línea de base apropiada, ya que las caídas en las poblaciones de estas especies podrían haber ocurrido hace décadas.

Un equipo de investigadores de Perú y Chile liderado por Fabio Castagnino, asesor pesquero de la SPDA, ha llevado a cabo un estudio en el cual se obtuvieron datos del conocimiento ecológico local (Local ecological knowledge, LEK, por sus siglas en inglés) que los pescadores submarinos a pulmón han acumulado a lo largo de varias décadas.

Diferentes estudios a nivel internacional ya han resaltado el valor del conocimiento local para obtener información crítica para el manejo de la biodiversidad. El principal aporte de este estudio consiste en que se diseñó e implementó una metodología de consulta estructurada mediante la cual se recogieron datos pesqueros similares a los que pueden tomarse durante los desembarques: los pescadores describieron la captura habitual de un día de buceo (especies y cantidades) para cada una de las zonas de pesca en las que se dividió la costa peruana, década por década, desde los años 60 hasta el 2019. Esta metodología permitió eliminar gran parte de los sesgos asociados al conocimiento tradicional (usualmente basados en percepciones), para analizar los datos estadísticamente por un periodo de tiempo largo y generar indicadores similares a los que se emplean usualmente para evaluar pesquerías.

La evaluación se centró en la identificación y dimensionamiento de tres aspectos: cambios en la distribución geográfica de las capturas (zonas del litoral en las que cada especie forma parte de las capturas habituales), cambios en la participación porcentual de cada especie dentro de la captura total y cambios en la captura diaria promedio. Este último indicador es similar al de captura por unidad de esfuerzo (CPUE), empleado comúnmente en evaluación pesquera, y da luces sobre la abundancia de un determinado recurso.

¿Qué especies fueron evaluadas?

El estudio evaluó las poblaciones de especies, en su mayoría peces que habitan arrecifes rocosos de muy baja profundidad, y otras que también se distribuyen en zonas de fondo mixto (arena y roca) de mayor profundidad. Estas son objetivo de la pesca artesanal, de subsistencia y recreativa (deportiva), mediante el uso de distintos artes y métodos de pesca entre los cuales la pesca submarina es uno de los más importantes. Por ello, las capturas de los pescadores submarinos son consideradas como una buena representación del estado de estas pesquerías, aunque esto no implique que exista una relación de causalidad entre dicha actividad y los cambios evidenciados en las poblaciones.

Las especies incluidas fueron: pejeperro o vieja (Semicossyphus darwini), chino (Medialuna ancietae), ojo de uva (Hemilutjanus macrophthalmos), negrita o vieja negra (Bodianus eclancheri), mero ojo chiquito (Epinephelus quinquefasciatus), negrillo (Graus nigra), mero murique (Mycteroperca xenarcha), loro negro (Oplegnathus insignis), loro verde (Scarus perrico) y robalo (Centropomus nigrescens).

Estas especies cuentan con muy poca información disponible, tanto biológica como pesquera, ya que sus capturas no suelen ser reportadas debido a que a menudo se desembarcan en puntos donde no existe seguimiento o fiscalización (algunas son capturadas por pescadores no embarcados) y porque no representan grandes volúmenes de pesca. A pesar de ello, son especies importantes para la seguridad alimentaria y economía local, algunas son endémicas del ecosistema de la Corriente de Humboldt (Perú, Chile y zonas de las islas Galápagos), tienen un rol ecosistémico importante o tienen características biológicas que las hacen más vulnerables a la pesca (p.ej. longevidad, lento crecimiento, etc.).

¿Qué encontró el estudio?

Siete de las diez especies evaluadas mostraron signos de sobreexplotación (reducción de sus poblaciones debido a capturas mayores a las adecuadas) y colapso secuencial (desaparición progresiva de amplias zonas de la costa). De ellas, cinco casos mostraron indicadores de mayor gravedad.

La negrita, especie endémica de Humboldt, mostró una reducción de más del 99% en la distribución geográfica de sus capturas. Luego de haber sido una especie habitualmente capturada desde Sechura hasta Paracas en los 80, pasó a solo estar presente de manera habitual en las capturas de Hormigas de Afuera, un pequeño complejo de islas frente a las costas limeñas.

El pejeperro o vieja, el chino y el ojo de uva eran capturados de manera habitual en amplias zonas del litoral centro del Perú en las décadas de los 70 y 80, y desaparecieron de las capturas hacia la década del 2010. En el sur, sólo el pejeperro constituía más del 40% de las capturas habituales y pasó a representar menos del 1% hacia la década del 2010.

Por otro lado, hacia el 2010, el mero ojo chiquito desapareció de las capturas habituales de todas las zonas donde alguna vez era capturado. Sin embargo, este resultado debe entenderse considerando que su distribución original en las capturas habituales era, ya de por sí, muy limitada en nuestras costas (solo entre la frontera con Ecuador y El Ñuro, con reportes en la isla Lobos de Tierra).

El mero murique y el loro negro también mostraron signos de sobreexplotación y colapso secuencial, aunque con menor gravedad. La distribución geográfica de sus capturas se redujo en 48.65 % y 38.09 %, respectivamente. Ambos pasaron de presentar capturas diarias de 4 ejemplares y 5 ejemplares en los años 80, respectivamente en las zonas norte y centro, a presentar 1 solo ejemplar capturado de manera habitual hacia el 2019. El murique pasó de representar el 36 % de las capturas habituales en el norte en los 70 a menos del 4 % hacia el 2019. En la zona centro, el loro negro pasó de representar el 18 % de las capturas en los 60, a 5 % hacia el 2019.

El loro verde, el negrillo y el robalo mostraron reducciones poco significativas o nulas en la distribución de sus capturas, en su participación en la captura total o en la captura habitual diaria, por lo que se presume que sus poblaciones no se encontrarían afectadas por la sobrepesca.

 

Así, este estudio constituye uno de los pocos en el mundo y el primero en el Perú, en el cual se utiliza el conocimiento ecológico local para realizar evaluaciones de stock pesqueros. En él participaron Rodrigo Estévez de la Universidad Santo Tomás de Chile, Matías Caillaux de The Nature Conservancy Perú, Ximena Vélez del Instituto Smithsonian y Stefan Gelcich del CAPES – Chile. Forma parte de una iniciativa mayor de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) y The Nature Conservancy Perú para ampliar la información disponible sobre peces litorales de pocos datos, y motivar su mejor manejo por parte de las autoridades competentes.

 

Lee el estudio completo aquí.



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