Conservar los humedales para defender la vida: avances institucionales para su protección

Foto: Diego Pérez

Carol Mora / Directora de Política y Gobernanza Ambiental de la SPDA / Proyecto Infraestructura Natural para la Seguridad Hídrica
Fátima Contreras / Especialista legal de Política y Gobernanza Ambiental de la SPDA / Proyecto Infraestructura Natural para la Seguridad Hídrica

 

En el Día Mundial de los Humedales reflexionamos sobre la importancia y necesidad de proteger y crear las condiciones institucionales necesarias para la defensa oportuna de los humedales de nuestro país que están sometidos a una serie de presiones que los ponen en peligro.

Los humedales son ecosistemas estratégicos para la provisión de servicios ecosistémicos esenciales para la vida y claves para la adaptación al cambio climático. A pesar de ello, la degradación y desaparición de los humedales es tres veces más rápida que los bosques (GWO, 2018).

¿Qué son los humedales y por qué son importantes?

Los humedales ocupan casi 16 millones de hectáreas en zonas costeras, altoandinas y amazónicas del Perú. Estos ecosistemas son áreas terrestres que están saturadas o inundadas de agua de manera permanente o estacional, que albergan gran variedad y cantidad de fauna y flora. Pero, sobre todo, son espacios importantes y estratégicos para la humanidad porque aportan a la seguridad hídrica. La disponibilidad y acceso al recurso hídrico no solo es un derecho fundamental reconocido constitucionalmente sino que en escenarios de crisis sanitarias, como el que estamos viviendo, resulta esencial para la calidad de vida.

Cada 2 de febrero, se conmemora el Día Internacional de los Humedales, fecha en que se adoptó la Convención sobre los Humedales, en 1971. Este año se destaca la contribución de los humedales a la cantidad y calidad del agua dulce en nuestro planeta.

Por ello, esta fecha nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre lo que estamos haciendo por proteger estas áreas estratégicas para la vida y el desarrollo, así como visibilizar los esfuerzos del Estado en defenderlos y celebrar los diversos servicios que proveen, como la regulación hídrica, control de inundaciones, reservas de biodiversidad, belleza paisajística, entre muchos otros.

[Infografía] Ecosistemas vulnerados: conoce la norma que defenderá los humedales del país

Foto: SPDA

La necesidad de un marco jurídico de protección para la defensa de los humedales

Si bien el país ha dado pasos hacia la regulación y protección de humedales con la aprobación de la Estrategia Nacional de Humedales y la identificación de humedales con el Mapa Nacional de Ecosistemas, aún la brecha institucional para su efectiva defensa y protección es una realidad. En el Perú no contamos con un marco jurídico específico para este tipo de ecosistemas frágiles, reconocidos como tales en la Ley General del Ambiente, que regule la gestión de estas áreas, promueva inversiones públicas y privadas, establezca acciones de conservación y restauración para las áreas afectadas, medidas de control y sanción para la degradación y amenazas a los que están sometidos en estos ecosistemas, entre otras acciones institucionales que demandan un trabajo multinivel y oportuno.

Las presiones y sobre aprovechamiento informal e incluso ilegal al que están sometidos los humedales son alarmantes. Muchas veces se tiene la errónea idea de que si un ecosistema no tiene una protección jurídica categórica, como un área natural protegida, el acceso y aprovechamiento de sus recursos y de la área en sí misma puede darse forma indiscriminada y sin mecanismos de control. Eso no es así, los humedales, como otros ecosistemas del país, son ecosistemas frágiles que a la fecha sí cuentan con un marco de protección general. Solo a manera de ejemplo los bofedales altoandinos de Carampoma están sometidos a la extracción ilícita de turba, material orgánico, rico en carbono, que tarda cientos de años en formarse y que, al ser extraído de los humedales, hace que estos se sequen.

Por ello, aunque el marco legal de protección general debería bastar, la realidad nos muestra otro panorama y pone al Estado en la impostergable tarea de adoptar medidas para protegerlos, defenderlos y potenciar sus atributos. La puesta en valor económica, social y ambiental es esencial.

Una norma en espera

Frente a las amenazas que enfrentan estos ecosistemas, el Comité Nacional de Humedales, en el marco de un trabajo colaborativo y en un esfuerzo liderado por el Ministerio del Ambiente (Minam), desde hace unos meses, elaboraron y presentaron un proyecto normativo que busca aprobar disposiciones para la gestión multisectorial y descentralizada de los humedales con el fin de garantizar su conservación y sostenibilidad, evitar su depredación y trazar una ruta de investigación y gestión integrada de estos ecosistemas.

Al aprobarse, esta norma no solo ordenará las competencias de las entidades de gobierno que deben estar involucradas y comprometidas con la gestión de los humedales, sino además permitirá la adopción de herramientas clave como el Comité de Gestión para humedales y Planes de Gestión Sostenibles que involucran a las comunidades contiguas a estas áreas en su gestión. La norma plantea potenciar y priorizar las inversiones para la gestión de estas áreas, así como una serie de prohibiciones, restringiéndose así una serie de usos y acciones incompatibles con sus objetivos de conservación y con la naturaleza de los humedales.

Esta norma, además, sería solo el punto de partida en cuanto arreglos institucionales se refiere, ya que, conforme consta del texto prepublicado, en los pasos siguientes se establecería un régimen punitivo para castigar las afectaciones en los humedales, establecer un protocolo de actuación del Estado para la gestión de estos ecosistemas y disponer acciones de investigación para su puesta en valor.

Estamos viviendo una creciente crisis del agua dulce que amenaza a las personas y al planeta. Se está utilizando más agua de la que se puede reponer, destruyendo uno de los ecosistemas del que más dependen el agua y la vida en general, los humedales. Esperamos que este esfuerzo intergubernamental prospere y que pronto podamos contar con un régimen de protección que cese la impunidad frente a la depredación de estas áreas pero que sobre todo trabaje con un enfoque preventivo, en su gestión, financiamiento, administración, investigación y que le dé a los humedales la significancia que representa para todos los peruanos y peruanas.



COMENTARIOS FACEBOOK
OTROS


Dejar un comentario

4 × two =