Ciudadanía, academia y candidatos plantearon propuestas para una mejor gestión de nuestro mar
- SPDA reunió a diversos sectores para dialogar sobre la protección del mar frente a diversas amenazas, y el aprovechamiento sostenible de sus recursos. A continuación presentamos las principales propuestas.
jueves
26 de marzo, 2026

Foto: Yuri Hooker
Con el objetivo de incluir en el debate público las propuestas para fortalecer la gestión del mar ante sus amenazas, la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) organizó el foro «Diálogo Político Electoral 2026: Por el mar del Perú que queremos», un espacio donde participaron representantes de pescadores artesanales, academia, sociedad civil y candidatos al Congreso de la República.
En dicho evento se presentaron diversas perspectivas que pusieron en evidencia la importancia del mar y su biodiversidad, así como sus oportunidades, y la necesidad de una gestión responsable, articulada y basada en conocimiento.
Tras el evento, se recogieron las propuestas agrupadas en tres ejes principales: la urgencia de asegurar la sostenibilidad de nuestra biodiversidad y sus ecosistemas; el fortalecimiento de la gobernanza y el cumplimiento de las normas; y la articulación entre el Estado, las comunidades costeras, el sector privado y la sociedad civil.
Según la SPDA, a partir de los puntos en común, es posible delinear una hoja de ruta que contribuya a ordenar y proyectar los esfuerzos para lograr una mejor gestión del mar y sus recursos.
Las propuestas recogidas tras el diálogo fueron las siguientes:
1. El Perú tiene una oportunidad clave para fortalecer su rol en la gobernanza internacional de los océanos, participando de manera activa y estratégica en los espacios multilaterales donde se definen las reglas que impactan directamente en nuestros recursos y en nuestras comunidades. En ese sentido, es fundamental consolidar y proyectar una postura país clara en tres frentes prioritarios: primero, avanzar en el debate parlamentario hacia la ratificación del Tratado de Alta Mar; segundo, participar activamente en las discusiones sobre la protección de los fondos marinos; y tercero, fortalecer la gestión del recurso pota en aguas internacionales en el marco de la OROP-PS, evitando generar perjuicios o competencia desleal con nuestra flota nacional. El asegurar nuestra presencia efectiva permitirá defender mejor los intereses del país y promover la sostenibilidad de los recursos marinos.
2. La creación de capacidades y educación marítima representan una oportunidad estratégica para mejorar la productividad y resiliencia del sector. El acceso a tecnologías, la diversificación de ingresos y la formación en nuevas competencias permiten a los pescadores reducir su vulnerabilidad frente al cambio climático.
3. El turismo sostenible puede convertirse en un motor de desarrollo local si se planifica adecuadamente y se basa en las realidades del territorio. Bien gestionado, permite generar ingresos, empleo y al mismo tiempo conservar los ecosistemas, evitando impactos negativos asociados a actividades no reguladas y turismo masivo.
4. Invertir en educación e investigación marina es esencial para el futuro del país. Promover la cultura oceánica, generar conocimiento científico básico y aplicado, garantizar su integración efectiva en políticas públicas y mejorar su comunicación permitirá avanzar hacia una gestión más informada, sostenible e inclusiva del mar.
5. Garantizar el cumplimiento efectivo de las normas en las 5 millas marinas es fundamental, en particular la prohibición de artes de alto impacto como el arrastre y el boliche. Estas prácticas no solo degradan los ecosistemas, sino que también generan competencia desleal frente a la pesca artesanal formal y sostenible. En este contexto, resulta clave fortalecer la articulación entre las distintas autoridades para asegurar una gestión integral de estas áreas, incluyendo la capacidad de respuesta ante crisis ambientales, como los derrames de petróleo que vienen ocurriendo de manera recurrente en el país.
6. Avanzar hacia una gestión integral y sostenible del mar requiere construir una visión compartida de lo que implica un “mar saludable”, donde la conservación de la biodiversidad sea un eje central en la toma de decisiones. En este marco, las áreas marinas protegidas (AMP) se consolidan como instrumentos estratégicos de gestión, complementadas por el uso de tecnologías de monitoreo que permitan mejorar la vigilancia y el control. Asimismo, es fundamental fortalecer el marco legal y su aplicación efectiva para que tenga un carácter disuasivo frente a la pesca ilegal, tanto de flota nacional como extranjera, garantizando así la protección de los recursos marinos.

Candidatos al Congreso plantearon sus propuestas respecto a la protección del mar. Foto: SPDA
7. Una gobernanza marina efectiva debe ser inclusiva y basada en evidencia, integrando tanto el conocimiento científico como los conocimientos y experiencia de los pescadores, reconociendo la importancia del rol de la mujer en la cadena productiva. Esta articulación permite tomar decisiones más realistas, legítimas y adaptadas a las dinámicas del territorio.
8. Es necesario evitar medidas que incrementen la presión sobre los recursos hidrobiológicos, como la incorporación de nueva flota, reactivando procesos de formalización ya concluidos. La sostenibilidad de la pesca depende de mantener un equilibrio entre el esfuerzo pesquero y la capacidad de recuperación de los recursos.
9. Finalmente, la identificación plena de la flota pesquera es un punto clave para fortalecer el ordenamiento de las pesquerías, especialmente en el caso de la pota, ya que permite una gestión más eficiente, transparente y sostenible del recurso. Asimismo, la asociatividad de los pescadores se puede posicionar como un mecanismo fundamental para consolidar el sector, al facilitar el acceso a mercados, mejorar las condiciones de comercialización y generar mayores beneficios para las familias pesqueras.
Según la SPDA, “el mar del Perú representa una oportunidad estratégica para el país, pero también una responsabilidad compartida que exige compromiso, continuidad y trabajo conjunto”.
Finalmente, subrayó que el diálogo entre la sociedad civil, academia, Estado y partidos políticos “no constituye un punto de cierre, sino un punto de partida para seguir construyendo una agenda nacional por el mar del Perú, para que sea sostenible, inclusiva y resiliente”.



