Muerte de árboles en Campo de Marte: ¿qué dice la norma sobre la protección de este espacio público?
- Vecinos reportan el deterioro y la muerte de árboles en el Campo de Marte tras el inicio de una obra municipal. Especialista analiza la normativa sobre los derechos de la ciudadanía en estos espacios y la protección de áreas verdes.
jueves
21 de mayo, 2026

Foto: composición AA / Jaime Tranca / Colectivo Salvemos el Campo de Marte
Por Yessenia Coronel / ycoronel@spda.org.pe
En las últimas semanas, vecinos de Jesús María han denunciado el deterioro de las áreas verdes e incluso la muerte de los árboles del Campo de Marte, uno de los parques más emblemáticos de Lima Metropolitana, tras el inicio —en noviembre de 2025— de un proyecto que buscaría su mejoramiento y renovación integral.
Esta obra está a cargo de la Municipalidad Metropolitana de Lima, a través del Fondo Metropolitano de Lima (Invermet), y tendría como finalidad mejorar el servicio de espacios públicos urbanos en el Campo de Marte. Incluso, la propia comuna limeña ha anunciado, a través de sus redes sociales, que este proyecto incluye pistas, losas deportivas, juegos inclusivos, áreas verdes, sistemas de videovigilancia, entre otros.
Sin embargo, vecinos han alertado sobre el estado actual del parque. Según denuncian, varios árboles presentan signos evidentes de deterioro:
“Hemos podido observar en los árboles, signos evidentes de marchitez, pérdida de follaje, estrés hídrico extremo, y estos signos son más graves en los árboles adultos. Han mutilado raíces, esto es delicado porque las raíces son esenciales para el árbol adsorber agua y nutrientes”, indica Claudia Gutiérrez, ingeniera forestal e integrante del colectivo Salvemos el Campo de Marte, para La Encerrona.
En ese sentido, Gutiérrez también alerta que, hasta la fecha, se ha contabilizado la muerte de 20 árboles. Su preocupación se centra en los árboles adultos debido a los múltiples beneficios que brindan:
“En las inspecciones vecinales, que hemos podido hacer al interior del Campo de Marte, hemos podido constatar de, por lo menos, la muerte de 20 árboles. Un árbol adulto no se reemplaza simplemente plantando un árbol más joven, allí hay años de crecimiento, se pierden diversos servicios ecosistémicos, como la regulación de temperatura, hábitat para la fauna y el valor paisajístico”, agregó.
La importancia del Campo de Marte
El Campo de Marte no solo es considerado como uno de los pulmones verdes más importantes de Lima Metropolitana, sino además fue declarado intangible y reconocido como Ambiente Urbano Monumental. ¿Pero qué significa ello?
En 1968, mediante la Ley 16979, se declaró a esta área como un lugar intangible, por tanto, quedó prohibida la realización de “exposiciones y ventas de productos recreativos, así como toda construcción que reduzca o afecte su área y la perspectiva de su belleza urbana”.
Unos años más tarde, en 1988, a través de la Resolución Jefatural 509, lo clasificaron como Ambiente Urbano Monumental, una categoría que se le otorga a espacios que poseen un valor urbanístico, histórico y paisajístico y que, por tanto, deben ser conservados.
Además, el Campo de Marte es un espacio público. Desde el 2021, Perú cuenta con una norma a favor de la protección de estas áreas. Se trata de la Ley 31199, “Ley de gestión y protección de los espacios públicos” y su reglamento, aprobado por Decreto Supremo 001-2023-VIVIENDA.
La norma establece que los espacios públicos son inalienables (sus propiedades no pueden ser transferidas a particulares) e inembargables (no pueden ser objeto de embargo). Y, sobre todo, destaca el carácter intangible de las áreas verdes.
Asimismo, reconoce los múltiples beneficios que brindan a la ciudadanía, como la recreación, expresión cultural, entretenimiento, descanso, el intercambio social, entre otros.
Cabe recordar que el Campo de Marte tiene una extensión de más 150 mil metros cuadrados, lo que lo convierte en una de las áreas más emblemáticas de Lima.
En esa línea, Vera Morveli, asesora legal de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), comenta que otro aspecto importante que se consigue tras la aprobación de la norma es la protección jurídica de estas áreas y la obligación de las autoridades competentes para protegerlas.
“Con la aprobación de esta ley y su reglamento, se buscó establecer una protección jurídica para los espacios públicos, los cuales pueden ser parques, áreas verdes, complejos deportivos, playas, calles, entre muchos otros. La protección de espacios públicos es una obligación de las autoridades competentes, obligación que se basa en el respeto y promoción del derecho a la ciudad y el derecho a un ambiente sano y equilibrado”, comenta.

Según Salvemos Campo de Marte, los árboles no han sido regados por más de cinco meses. Foto: Jaime Tranca / Actualidad Ambiental
Sobre los derechos en espacios públicos y áreas verdes
Otro punto clave de la ley es que se reconoce los derechos de la ciudadanía sobre estas áreas. A lo largo de la norma, se enumeran diversos derechos. Por un lado, se establece, de forma clara, el derecho a usar y a disfrutar de manera colectiva los espacios públicos; al acceso sin discriminación y conforme a las reglas de conservación; a exigir que no se restrinja el uso ni disfrute de los espacios públicos y áreas verdes; y a alertar cuando estas áreas verdes se desnaturalicen, es decir, cuando se alteren sus características iniciales.
Asimismo, se menciona que la ciudadanía puede participar en el manejo sostenible y recuperación de los espacios públicos y, al mismo tiempo, por norma general, puede acceder a información ambiental pública.
En el caso del Campo de Marte, los vecinos informaron que ya han presentado denuncias por el estado del parque ante el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA).
“La ciudadanía tiene el derecho a la ciudad, lo que significa poder acceder a servicios básicos, vivienda digna, espacios públicos, áreas verdes, cultura y participación en las decisiones públicas. Asimismo, el disfrute de la ciudad debe realizarse en un ambiente limpio, sano y equilibrado para el desarrollo de la vida, el disfrute del tiempo libre y la plena realización de los derechos”, agrega la especialista Morveli.
Sobre las áreas verdes
El colectivo Salvemos el Campo de Marte ha denunciado que el parque permaneció sin riego durante cinco meses. Según señalaron previamente a este medio, “la obra no contempló presupuesto para el riego de las áreas verdes ni de los árboles durante su ejecución”.
Incluso, indicaron que, durante la inspección técnica, se habría evidenciado “la falta de un inventario forestal completo y un deficiente plan de mitigación para proteger y recuperar los árboles afectados”.
La Ley 31199 también desarrolla una sección sobre áreas verdes. En primer lugar, establece que estas, al igual que los espacios públicos, son de carácter “inalienable, inembargable, imprescriptible y, además, intangible”.
Asimismo, da cuenta de que, efectivamente, la distribución de las áreas verdes puede modificarse durante una obra de mejoramiento del espacio público; sin embargo, deja en claro que ello no debe afectar su intangibilidad.
“La distribución de las áreas verdes puede ser modificada en las intervenciones urbanísticas públicas y/o privadas, para el mejoramiento del espacio público, sin que ello implique la afectación a su intangibilidad […]”, indica la norma.
Sobre este punto, la especialista Morveli señala que debería ser una prioridad la protección de este parque debido a múltiples beneficios que cumple a la ciudadanía.
“El Campo de Marte constituye un espacio público y área verde de gran valor para la ciudadanía, al brindar diversos beneficios, como la calidad del aire, la recreación, el encuentro ciudadano y el ejercicio de derechos culturales y de participación. Por ello, su protección y mantenimiento deben ser una prioridad en cualquier intervención que se realice en este espacio”, comenta.
Además, alerta sobre la importancia de que las intervenciones en el parque se realicen respetando la intangibilidad de las áreas verdes.
“Resulta fundamental una adecuada coordinación entre las autoridades competentes para garantizar que las labores de mantenimiento se ejecuten sin afectar la intangibilidad de las áreas verdes. De lo contrario, podrían generarse daños irreparables en un espacio esencial para la ciudad”.
Dato:
- Si quieres revisar más sobre los derechos a espacios públicos y áreas verdes, la SPDA ha publicado una cartilla informativa. Accede AQUÍ.



