¿Qué tanto sabemos sobre el oso andino u ‘oso de anteojos’?

Con la acuñación del oso andino, también llamado oso de anteojos, el Banco Central de Reserva (BCR) inició hoy la nueva serie numismática “Fauna Silvestre Amenazada del Perú”, una colección presentada en las monedas de un Sol. En total se acuñaron 10 millones de monedas.

Tal como lo indica el BCR, esta nueva colección de diez monedas -precedida por la series numismática “Recursos Naturales del Perú” y “Riqueza y orgullo del Perú”- presentará a especies de fauna silvestre que sufren amenazas relacionadas especialmente con diversas actividades del hombre.

Otras especies que aparecerán en esta colección son la sachavaca, el caimán de Tumbes, la pava aliblanca, el otorongo, el gato andino, entre otros.

Uno de los 8 osos conocidos en el mundo

El oso andino (Tremarctos ornatus), es también conocido como oso sudamericano, ucumari, jukumari, o popularmente como ‘oso de anteojos’ debido a las manchas blancas alrededor de sus ojos. Es un mamífero que mide hasta 2.2 metros de alto y puede pesar hasta 180 kilos. Es un oso mediano, en comparación con las 8 especies de osos conocidos en el mundo, entre ellos el oso pardo o el oso polar.

Es un mamífero solitario, de hábitos diurnos y nocturnos, principalmente terrestre pero con algunas costumbres arborícolas como la recolección de frutos y bayas en la copa de los árboles. A diferencia de sus parientes, el oso de anteojos no hiberna.

Hábitat

Según Sernanp, habita en diversos ecosistemas ubicados entre los 500 msnm, donde baja temporalmente cuando escasea el alimento, y los 4500 msnm, donde rara vez se le puede observar. Su presencia en mayor en los bosques húmedos y de neblinas situados en las ecorregiones de la Selva Alta y el Páramo.

En nuestro país, de acuerdo el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), el oso de anteojos puede hallarse en diez áreas naturales protegidas. Entre ellas el Santuario Histórico de Machu Picchu, el Área de Conservación Regional Choquequirao, Parque Nacional Río Abiseo, Parque Nacional Yanachaga Chemillén, Parque Nacional Ichigkat Muja-Cordillera del Cóndor, Bosque de Protección Alto Mayo, entre otros. También se puede hallar en zonas como el Área de Conservación Privada Chaparrí, en Lambayeque.

Oso de anteojos en el Parque Nacional Río Abiseo. Foto: Sernanp

Amenazas

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), esta especie única en Sudamérica y endémica de los Andes tropicales, está considerada como “vulnerable”. Es decir, forma parte del grupo de especies con probabilidades de sumarse a la lista “en peligro de extinción”. Perú es el país que posee el mayor número de ejemplares de esta especie.

Entre las principales amenazas de esta especie se encuentran la caza ilegal (con fines deportivos, para comercialización de su piel, elaboración de productos relacionados a la medicina natural o para rituales) y la caza que realizan los agricultores o ganaderos. Según un documento elaborado por WCS e Inkaterra, estos mamíferos muchas veces son cazados porque se comen a los animales de pastoreo o productos agrícolas como maíz.

Otras amenazas son la expansión urbana, la tala ilegal, los incendios forestales, la precaria vigilancia de las áreas protegidas, entre otros.

Importancia cultural

El oso de anteojos, también forma parte de la tradición cultural de diversas zonas de país, especialmente en la cosmovisión andina y amazónica, según se explica en la “Estrategia para la conservación del oso andino en el Santuario Histórico de Machu Picchu y el Área de Conservación Regional Choquequirao”.

“Los ukukus, como se denomina a los osos andinos en quechua, son los mediadores entre las etapas o estados de la vida, entre lo celestial y lo terrenal, entre la naturaleza y la cultura, entre la vida y la muerte. Los ukumaris son los oso-hombre, mitad osos y mitad hombres, que ostentan las cualidades de ambos y, por lo tanto, son admirados y temidos al mismo tiempo. El oso también es maeni, el ser supremo, el creador de la vida para los Matsiguenga”, resalta el documento.

En el 2012, el Banco de la República de Colombia acuñó también al oso de anteojos en su moneda de 50 pesos.

DATOS

* En los últimos tres años, los monitoreos del oso andino en el Santuario Histórico de Machu Picchu (SHM) reveló la presencia de esta especie en más del 95% del área natural protegida. Este resultado contrasta con estudios anteriores en donde se señala que el hábitat de la población del oso andino se restringía a las áreas al noroeste del Santuario, ocupando menos del 30% del espacio protegido.
* Este año se registró por primera vez imágenes del oso de anteojos en el Parque Nacional Río Abiseo, gracias al uso de cámaras trampa.
* Investigadores estiman que actualmente no existen más de 18 mil osos de anteojos en estado silvestre en toda la Cordillera de los Andes.

Mira el video que preparó el BCR:



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