Más de 8 mil hectáreas de varillales han sido afectadas por extracción de arena para construcción

  • En Loreto, los varillales (bosques de arena blanca) son afectados por la minería no metálica. Estos ecosistemas albergan diversas especies de flora y fauna, algunas de ellas endémicas.

jueves

12 de febrero, 2026

Foto: IIAP

 

El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), alertó que uno de los ecosistemas más representativos de la Amazonía está siendo depredada por la minería no metálica, en el departamento de Loreto.

Se trata de los varillales, bosques que crecen sobre suelos de arena blanca. Estas áreas se distribuyen en zonas, por ejemplo, como la Reserva Nacional Allpahuayo-Mishana, ubicado en Loreto, y son espacios que albergan especies importantes de flora y fauna, algunas endémicas.

Pese a su importancia, los varillales son depredados por extractores de arena para construcción, especialmente a lo largo de la carretera Iquitos-Nauta. Esta actividad, que ya depredó más de 8 mil hectáreas, ha llegado incluso a la zona de amortiguamiento de Allpahuayo Mishana, incluyendo el área de conservación privada “Wacan Numi”.

Según el IIAP, esta extracción de arena blanca “ha causado la pérdida de cientos de hectáreas de varillales, con impactos que pueden tardar décadas en revertirse debido a la baja fertilidad del suelo y a la lenta regeneración de la vegetación”.

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Foto: IIAP

Recuperación de estos espacios

Recientemente, el IIAP presentó los resultados científicos sobre la recuperación de varillales afectados por la extracción de arena en la provincia de Maynas (Loreto). La investigación, realizada durante el 2025, evaluó canteras abandonadas con 3, 16 y 23 años de inactividad.

“El estudio confirma que la calidad del suelo determina la velocidad de recuperación de la flora, cuya condición favorece el retorno de la fauna silvestre. Por ello, prioriza acciones directas para la mejoría del sustrato antes de cualquier intervención de reforestación”, informó la institución.

Los especialistas también registraron 3614 plantas de 81 especies y 42 familias. Las especies arbóreas representaron más de la mitad de la riqueza total. Sin embargo, la diversidad aún resulta menor frente a un bosque intacto. Según explicó IIAP, esto evidencia que la recuperación natural existe, aunque se requiere apoyo técnico para acelerar el proceso.

Respecto a la fauna, el equipo identificó 79 especies de aves, 18 de murciélagos y 11 de mamíferos. “Debido al impacto negativo de la minería no metálica, la diversidad de estas especies es menor en comparación con áreas protegidas como la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana”, alertó la institución.

A partir de estos hallazgos, el IIAP ha planteado estrategias de restauración basadas en la reintroducción de materia orgánica, hojarasca y restos leñosos. Además, propuso la creación de islas de diversidad o núcleos de vegetación como alternativa de bajo costo y alta efectividad. Estas acciones buscan reactivar los procesos ecológicos y mejorar la fertilidad del suelo.

La institución también informó que este año proyecta desarrollar tecnologías que fortalezcan la calidad biológica del suelo y la cobertura vegetal en varillales degradados. Asimismo, ampliará el enfoque hacia la recuperación de fajas marginales en corredores hídricos de San Martín y Ucayali, además de estudios de línea base en suelos impactados por derrames de hidrocarburos en Loreto.

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