[Fotos] Cusco busca proteger más de 56 mil hectáreas de bosque amazónico de las actividades ilegales
- La creación del Área de Conservación Regional Bosques del Araza ayudaría a conservar bosques montanos donde habitan árboles centenarios, aves, reptiles y mamíferos como el oso de anteojos y el jaguar.
miércoles
11 de febrero, 2026

Foto: ACCA
Además de Machupicchu, Sacsayhuamán y el Valle Sagrado, que hoy son focos importantes para la economía del sur peruano, el departamento del Cusco también sobresale porque dentro de su territorio posee una variedad de zonas que protegen una importante muestra de biodiversidad, variedad de paisajes y la herencia cultural de los antiguos peruanos.
Como muestra de ello figuran cinco áreas de conservación regional (ACR): Choquequirao, Ausangate, Chuyapi Urusayhua, Q’eros-Kosñipata y Tres Cañones, áreas protegidas que además de resguardar el hábitat de especies de flora y fauna, conservan nevados y ríos, que abastecen de agua a miles de personas.
Con el fin de continuar con esta tarea de protección de nuestra biodiversidad, el Gobierno Regional del Cusco, con el acompañamiento de Conservación Amazónica (ACCA), impulsa la creación del Área de Conservación Regional (ACR) Bosques del Araza, ubicado en Camanti, provincia de Quispicanchi.
Este lugar, de 56 mil hectáreas, concentra una de las mayores riquezas biológicas del sur andino-amazónico. Allí crecen árboles centenarios, flores silvestres y helechos, y viven aves, mamíferos y reptiles, como osos de anteojos, jaguares y otras especies endémicas. En cada espacio de este territorio se encuentran especies animales y vegetales que no sobrevivirían fuera de este corredor natural.
Para de esta riqueza natural es el río Araza, que atraviesa ese territorio como una columna vertebral. Sus aguas abastecen a las comunidades del distrito de Camanti y a otras poblaciones contiguas, y sirven para el consumo humano, la agricultura y la pesca. Como toda cuenca hídrica, este río constituye una fuente de vida, y es conocido como una “fábrica de agua”, porque captura humedad para el valle y mantiene condiciones favorables para la producción de cacao, el copoazú, etc.
- Foto: Diego Pérez / SPDA
- Foto: Diego Pérez / SPDA
- Foto: Diego Pérez / SPDA
- Foto: Diego Pérez / SPDA
- Foto: Diego Pérez / SPDA
- Foto: Diego Pérez / SPDA
- Foto: Diego Pérez / SPDA
- Foto: Diego Pérez / SPDA
- Foto: Diego Pérez / SPDA
Amenazas y avances para el establecimiento
Según la consejera regional por Quispicanchi, Luz Marina Casafranca, en la zona existe un conflicto por invasiones, el cual puede acelerar la destrucción del bosque. A ello se suman la tala y la minería ilegal, actividades que podrían abrir trochas, contaminar el río, ahuyentar la fauna y expulsar a poblaciones, como ya ha ocurrido en Madre de Dios.
Para que este espacio logre su establecimiento como ACR, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) ya aprobó la segunda etapa del proceso y habilitó la fase tres, referido a la actualización del expediente técnico y socialización de la propuesta de zonificación.













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