Mujeres brigadistas lideran la prevención de incendios forestales en Ollantaytambo
- Ante la amenaza de los incendios forestales, mujeres brigadistas de Socma y Huilloc se organizan para proteger su territorio en el Valle Sagrado. Un trabajo que combina acciones de prevención y monitoreo para resguardar los bosques andinos y el futuro de sus comunidades.
viernes
27 de febrero, 2026

Ana Cecilia Hilario, líder de la brigada de Socma, Ollantaytambo, Cusco. Foro: Ximena Mejia/ SPDA
Por Ximena Mejia Castro / xmejia@spda.org.pe
“Hace más de 30 años que no hay un incendio fuerte en la comunidad. Nosotras estamos alertas cuando empieza a humear, nos avisamos en el grupo de WhatsApp y enviamos fotos”, explica Ana Cecilia Hilario, líder de la brigada de Socma.
Socma está ubicada en el distrito de Ollantaytambo (Cusco). Desde aquí muchos turistas realizan largas caminatas atravesando cataratas, montañas y lagunas hasta llegar a Machupicchu. En esta comunidad, que aún guarda entre sus habitantes los conocimientos ancestrales de la antigua civilización inca, viven mujeres como Ana Cecilia que otorgan su tiempo voluntariamente para prevenir los incendios forestales en el ecosistema andino.
A través de una asamblea, en 2023, fue elegida para liderar una brigada de 16 mujeres que han aprendido a realizar quemas controladas para proteger a su comunidad, pero también al medio ambiente. “Esperamos ser más (brigadistas) este año. Estamos trabajando por el futuro”, agrega.
Hasta septiembre del año pasado, se registraron 475 incendios forestales en todo el Perú. Cusco fue una de las regiones más afectadas, así como Áncash, Puno, Ucayali, Apurímac y Pasco.
Organizando la prevención contra incendios
Se estima que en Ollantaytambo viven más de 30 comunidades. Si ocurriera un incendio forestal, la compañía de bomberos más cercana se encuentra a 30 minutos, en Urubamba. El tiempo de respuesta sería lento. Por ello, el proyecto Valle Sagrado Verde trabaja junto con la Municipalidad Provincial del Cusco y la Municipalidad Distrital de Ollantaytambo -a través de un convenio- para capacitar a brigadistas en las comunidades de Huilloc y Socma en la prevención frente a incendios forestales en las cuencas de Ollanta Central, Piso de Valle, Patacancha y Perolniyoc.
Actualmente, existen más de 30 brigadas con 10 voluntarios cada una. Las brigadas firman una acta de compromiso y se adjudican cinco mil hectáreas para monitoreo. La municipalidad cuenta con recursos para la respuesta, pero no para la prevención.
Para incentivar la participación, el proyecto creó un fondo para brindar una compensación económica a las mejores brigadas. La brigada de Ana Cecilia fue la ganadora el año pasado.

Brigadistas en prevención de incendios forestales de la comunidad de Socma, Ollantaytambo, Cusco. Foto: Ximena Mejia / SPDA
“Entre el 90 % u 80 % de los bosques del valle son bosques de regeneración, quiere decir que han sido degradados alguna vez en los últimos 20 años”, señala Joaquin Randall, fundador y director de Valle Sagrado Verde.
“Junto con las brigadas también se realizan trabajos de poda para hacer resistencia al fuego. Las brigadas hacen su propia evaluación y seleccionan las zonas de intervención. De esta manera, le das un nuevo aire de vida a los árboles”.
Cabe resaltar que el apoyo financiero es otorgado voluntariamente por empresas locales y negocios familiares que buscan contribuir con el incentivo para las comunidades.
En la montaña Qori Sonqo, que significa corazón de oro, ubicado en la comunidad de Socma, se puede ver una bandera verde. Hace dos años, el proyecto implementó este sistema como un método de “comunicación” entre comunidades.
La bandera verde se coloca en tiempos de lluvia, entre enero y febrero, y significa que no hay peligro de incendio. La bandera roja significa que hay altas probabilidades de que ocurra un incendio forestal entre los meses de mayo y septiembre, y se coloca la bandera amarilla en tiempos de sequía entre octubre y diciembre.
“Este método permite llevar un mensaje simple a varias comunidades de manera simultánea, especialmente a lugares donde la señal de internet es limitada o, en muchos casos, inexistente”, nos comenta Ana Luz Benites, codirectora de Valle Sagrado Verde.
Cambios en el clima podría incentivar incendios forestales
En la comunidad de Huilloc ya no realizan quema para el rebrote de pastos para fines agropecuarios. En esta zona del valle, los incendios forestales son poco comunes. Saben que genera contaminación y que esto contribuye con el cambio climático.
Han aprendido que las quemas controladas para la agricultura son sostenibles si se realiza en las primeras horas de la mañana a través de roles compartidos: los hombres acomodan los rastrojos y las mujeres realizan la quema.
Estas dinámicas fueron incorporadas poco a poco, luego de vivir una tragedia. En septiembre de 2019, iniciaron una quema para la chacra y el fuego se escapó por el viento, dando inicio a un incendio forestal. En este incidente, un niño de 12 años falleció tratando de apagar el incendio.
Desde este hecho, la comunidad de Huilloc se dio cuenta de que intentar controlar el fuego es peligroso y se capacitaron en prevención.
Según Herminia Sallo Huaman, brigadista de la comunidad, para que los incendios se mantengan controlados es necesario el intercambio de experiencias con los más jóvenes. Teme que los recientes cambios en el clima puedan desatar incendios forestales en un futuro.

Comunidad de Huilloc, Ollantaytambo, Cusco. Foto: Ximena Mejia / SPDA
“Los abuelos nos dicen que el clima ha cambiado. Antes las cuatro estaciones eran más marcadas, ahora esto ha variado. Hay sol donde no debería, las heladas pueden durar hasta agosto y esto afecta el ganado, los niños y los adultos tienen pulmonía”, señala.
Al igual que en Socma, la brigada de Huilloc se comunica al grupo de WhatsApp cuando hay alguna ocurrencia. Sin embargo, la falta de atención por parte del Estado es un pedido urgente por las comunidades del Valle Sagrado.
“Necesitamos mayor presupuesto para las brigadas comunitarias. Nosotras realizamos trabajos de reforestación con plantas nativas, y también actividades de poda regenerativa para que el fuego pase por debajo. Acá no llegan bonos ni incentivos por parte del Estado”, indica Ana Cecilia.
Datos:
- El proyecto «Fuego y territorio: saberes tradicionales para el manejo del fuego en la Amazonía» (FUTERRA) es una iniciativa impulsada en el marco del Global Fire Management Hub de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), orientada a fortalecer el reconocimiento e integración de los conocimientos tradicionales y las experiencias de las comunidades en los enfoques de manejo integral del fuego.
- La iniciativa es coordinada por el Centro para la Investigación Forestal Internacional y Centro Internacional de Investigación Agroforestal (CIFOR-ICRAF), con el apoyo de la FAO, el Gobierno de Canadá (GAC) y el Global Fire Management Hub, y la colaboración de Red Bioamazonia, el Instituto Boliviano de Investigación Forestal (IBIF) y la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA).



