Hidroeléctrica de Inambari: ¿conflicto a la vista?

Entrevista a Ernesto Ráez sobre proyecto de hidroeléctrica en Inambari

Un consorcio de empresas brasileras viene desarrollando una propuesta de creación de una central hidroeléctrica en el río Inambari. Esta construcción estará ubicada en la intersección de los límites de los departamentos de Cusco, Madre de Dios y Puno, y supone una inversión de 5 mil millones de dólares. El problema es que esta construcción afectaría 460 kilómetros de extensión y, sobre todo, se llegarían a inundar cerca de 45 mil hectáreas de bosque para la instalación de su represa.

Incluso, una de las zonas afectadas por esta represa sería Parque Nacional Bahuaja Sonene. Por lo pronto, el Comité de Gestión de este parque ya ha expresado su preocupación debido a que el proyecto amenaza directamente a la zona de amortiguamiento, e indirectamente al propio parque.

Pero esta construcción no sólo supondría deforestación en una zona rica en biodiversidad, sino además graves consecuencias ambientales, en tiempos en que el cambio climático ha encontrado uno de sus nichos en la Amazonía.

Además, la presencia de la represa podría afectar a un gran número de centros poblados, entre ellos: Loro Mayo, Chaspa bajo, Chaspa, Lechemayo chico, Lechemayo grande, Salimayo, Carmen, Cuesta Blanca, Yahuarmayo, Challhuamayo y Puerto Manoa.

Un antecedente a esta construcción es la Central Hidroeléctrica de Itaypu, realizada en la frontera de Brasil y Paraguay, donde las inundaciones trajeron diversos daños ambientales.

¿FIRMADO?

Para el biólogo Ernesto Ráez, director de Investigación del Centro para la Sostenibilidad Ambiental de la Universidad Cayetano Heredia, aún no se ha establecido la necesidad de construir una hidroeléctrica con un costo ambiental tan alto, sobre todo cuando sólo el 20% de la energía que ésta genere iría al Perú (el resto sería comprada por Brasil).

En entrevista en el marco en el simposio “Desarrollo Hidroeléctrico Sostenible en la Amazonía y el Caso de la Cuenca del río Madeira (Bolivia, Brasil, Perú)”, Ráez señaló las contradicciones que acompañan a este proyecto: por un lado, un ministro brasilero ha dado por hecha la construcción de esta central; por otro, los estudios sobre la misma aún no se han concluido.

El Estudios de Impacto Ambiental (EIA) para la central hidroeléctrica está en etapa previa. Además, el estudio de factibilidad se ha iniciado en junio de este año, y podría tomar de cinco o cuatro meses hasta que llegue a manos del Ministerio de Energía y Minas. Después de eso, el proyecto se podría aprobar.

El consorcio que construiría la central hidroeléctrica de Inambari es formado por tres empresas brasileras: Electrobras y Furnas, con el 49% de participación; y Construtora OAS con 51%.

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