Bienvenido a Actualidad Ambiental: 7 de septiembre de 2026
“Ha sido difícil conseguir el título, fueron más de 30 años de conflictos con nuestros vecinos”, dice Rolín Pacaya al contar sobre el proceso de titulación de sus territorios. Para ello contaron con el apoyo de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (Fenamad), así como la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), que apoyaron con el tema de saneamiento. “Gracias a Fenamad y la SPDA se agilizó bastante”, agrega. Foto: Diego Pérez / SPDA
Foto: Angela Rodriguez/SPDA
Otra actividad que realizan -y están fortaleciendo- es la agricultura sostenible. Algunos habitantes de la comunidad están apostando por la siembra y cosecha de cacao, plátano, papaya, entre otros. La idea es tener productos orgánicos y crear una marca libre de químicos.
Comunidad Infierno Madre de Dios 2018
Nerci Inuma, tesorera de la comunidad, descendiente amahuaca, es una de las diez personas que descienden directamente de esta etnia. Ella es una de las promotoras del turismo en la comunidad. Se encarga de recibir y atender a los turistas, además de administrar los ingresos y organizar a sus demás compañeras. Foto: Vico Méndez / SPDA
La comunidad ha sufrido amenazas de mineros ilegales pero, gracias a los constantes patrullajes que realizan, pudo echar a los invasores. Lo mismo sucede con los taladores ilegales, incluso con los que llegan para robarles las castañas. Foto: Diego Pérez / SPDA
Berta Caceres 2015 Goldman Environmental Award Recipient
Boca Pariamanu también es conocida porque en diciembre de 2017 denominó a 1800 hectáreas de sus bosques como “Nihii Eupa Francisco” (Bosque Papa Francisco). Esto se dio justo un mes antes de la visita del Sumo Pontífice a Madre de Dios, una región golpeada por la degradación de sus bosques por la minería ilegal. Foto: Diego Pérez / SPDA